Se dará prioridad a los pequeños agricultores, los profesionales y aquellos que llevan su uva a bodegas que diferencian en el pago por calidad. Se financian “todas las variedades de uva”, excepto la predominante ‘Airén’, dentro del Plan Estratégico Vitivinícola establecido por la Consejería de Agricultura. Por primera vez se permitirá reestructurar en superficies inferiores a 0,5 hectáreas por el pequeño tamaño de las explotaciones en algunas zonas, como Guadalajara.

El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha anunciado que el 14 de febrero se publica en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) el plazo de un mes para solicitar las ayudas a la reestructuración y reconversión de viñedo de la región, una convocatoria “revolucionaria” que apuesta, por primera vez, por ofrecer “prioridad para los pequeños agricultores, los profesionales y aquellos que llevan su uva a bodegas que diferencian en el pago por calidad”, ha explicado el consejero.

En total, hay 31,4 millones de euros -el 42% del presupuesto nacional- del Programa de Apoyo al sector del Vino para impulsar un sector “cada vez más competitivo y moderno” gracias, entre otros, a los productores amparados en las nueve denominaciones de origen de la región: Valdepeñas, La Mancha, Manchuela, Uclés, Ribera del Júcar, Méntrida, Mondéjar, Almansa y Jumilla.

Las novedades de la convocatoria de ayudas -para transformación de viñedo de vaso a espaldera o para reimplantación de variedad de uva– se han decidido dentro del Plan Estratégico del Sector Vitivinícola que está elaborando la Consejería de Agricultura y que ha establecido como criterios de prioridad “que el viticultor entregue su uva a bodegas con pago diferenciado por calidad, también que sean agricultores con proyectos de titularidad compartida –es decir, presentados en pareja-, y que sean jóvenes agricultores que pertenezcan a explotaciones prioritarias”.

También obtendrán mayor puntuación “aquellos expedientes de agricultores profesionales, que tengan contratado seguro, que pertenezcan a una cooperativa que se haya integrado en EAPIR o que en la declaración de cosecha hayan destinado una parte de su producción a vinos con denominación de origen”, ha indicado Martínez Arroyo.

Las ayudas están dirigidas a los viticultores cuyos viñedos se destinen a la producción de uva de vinificación y se podrán presentar de forma individual (1 punto) o colectiva (50 puntos). En caso de igualdad de puntuación, se priorizarán los proyectos con menor superficie admisible y, en caso de empate, se priorizarán en virtud de la fecha y hora de presentación de los mismos. Las ayudas la reestructuración y reconversión del viñedo suponen el 50% de la inversión del viticultor aplicable a todas las solicitudes y calculado sobre lo justificado con factura.

La superficie mínima de la parcela a reestructurar debe ser de 0,5 hectáreas y, además, el Gobierno regional ha contemplado las siguientes excepciones para atender a los propietarios de pequeñas explotaciones, fundamentalmente en la provincia de Guadalajara y las demarcaciones de las comarcas agrarias de Cuenca, Landete y en los municipios de La Almarcha, Piqueras del Castillo, Valparaíso de Arriba, Cervera del Llano, La Hinojosa, Villares del Saz, Campillo de Altobuey, Casasimarro, Paracuellos de la Vega y los municipios toledanos de Castillo de Bayuela, Portillo de Toledo, Valmojado y Belvís de la Jara. También incluirá a aquellos agricultores cuya parcela sea colindante con otra de la explotación del titular y que en conjunto sumen al menos 0,5 hectáreas.

No podrán acogerse a estas ayudas las superficies que se hayan beneficiado de la ayuda a la reestructuración y reconversión de viñedo en las últimas diez campañas, salvo para el cambio de vaso a espaldera.

El consejero ha explicado que esta orden de reestructuración para 2018 concluye el Programa de Apoyo al Sector del Vino y que, a partir del año que viene, comienza otro nuevo por lo que Castilla-La Mancha aprovechará para planificar el futuro de la región y “que estas ayudas a la reestructuración de viñedo vayan orientadas a las variedades que demandan los consumidores”, a partir del nuevo programa europeo.