EXCLUSIVA

Alejandro Fernández, el conocido bodeguero de 86 años, ha emprendido una batalla a muerte en los tribunales contra su mujer y parte de sus hijas. Fernández, el hombre que puso la Denominación de Origen Ribera del Duero en lo más alto del vino español, emplea la misma estrategia que utilizó para conseguirlo con el fin de llevar a su mujer y a parte de sus hijas a la ruina: usar los medios de comunicación para obtener notoriedad y presionar.

Alejandro Fernández, acompañado por su hija Eva y el despacho de abogados de Mohedano, interpone demandas, pleitos, querellas, y todo lo que encuentra disponible, para arrastrar el nombre de su mujer y de parte de sus hijas por el barro, aunque para ello sea necesario arruinar su propia empresa.

Está cruzada a muerte resulta difícil de entender en un hombre que hasta ahora lo tenía todo, el prestigio, el cariño incondicional de su familia y que, junto a su mujer con la que está en sociedad de gananciales, casi el 99% del grupo que conforman las empresas familiares.

Ahora, presenta un nuevo vino con su nombre; el próximo martes 28 de mayo, Alejandro Fernández presentará un nuevo vino que dice haber elaborado, lógicamente en otra bodega. Hay preguntas que no podremos hacerle porque este medio no ha sido acreditado a la presentación. Obviamente, solamente han convocado a personas afines o medios a los que contar una parte de la verdad.

No obstante, desde aquí nos permitimos hacerle unas cuantas preguntas: ¿desde cuándo está Alejandro Fernández elaborando vinos en otra bodega, diferente de las suyas?, ¿estaba Alejandro Fernández haciendo ya vinos para otros antes de abandonar por voluntad propia las bodegas y emprender los pleitos contra su mujer y parte de sus hijas?, ¿está su hija Eva trabajando con él en la elaboración de estos vinos?, ¿qué añada de vino va a presentar?, ¿qué ha obtenido Alejandro Fernández a cambio de prestar su nombre a terceros?, ¿cómo ha podido elaborar este vino sin controlar la procedencia de la uva, la elaboración, el embotellado etc.? ¿estaría Alejandro Fernández dispuesto a que se puntuara este vino en cata a ciegas para defender su calidad?.

Mucho nos tememos que esta no será la última noticia que veremos publicada sobre esta cuestión. El alejamiento de Eva Fernández de sus funciones en la bodega se verá próximamente en los tribunales competentes, y, por supuesto, no desaprovecharan la oportunidad para volver a calumniar a su familia. Todo intento de la misma para que los asuntos familiares quedaran en la estricta intimidad ha sido imposible. Lamentablemente, la estrategia de su despacho de abogados ha encontrado en los medios locales, un buen aliado. Con la excusa de que este es un tema de interés público por ser una empresa preeminente de la zona, algunos medios intentan conseguir lectores al estilo más cutre de la prensa sensacionalista.

En España son múltiples las familias que tienen discrepancias y que, finalmente, acaban emprendiendo caminos divergentes. No habría páginas en los periódicos para cubrirlas todas. En general, la prudencia y el sentido común de todos evita que, además del perjuicio familiar que ya de por sí supone todo esto, se haga un escarnio en la plaza pública.

Parece que Alejandro Fernández y sus abogados han elegido el camino contrario. A río revuelto ganancia de pescadores, y cuanto más ruido mejor. La lentitud de los tribunales españoles hace que haya quien prefiera ganar el juicio de la opinión pública que, a falta de la información completa, suele inclinar la balanza por el que cree más débil. Cuidado con los lobos con piel de cordero. Nosotros desde esta tribuna, preferimos esperar a que la justicia emita su sentencia.

Mercados del Vino y la Distribución

Foto: Publicada en la web Familia Fernández Rivera.