El acuerdo para ampliar los horarios comerciales de Barcelona a partir de este verano, si bien supone un paso en la buena dirección, ha dejado fuera a numerosos pequeños y grandes comercios del municipio de Barcelona que no podrán beneficiarse de los ingresos generados por el turismo ni tampoco dar servicio en igualdad de condiciones a los barceloneses que no residan en el centro urbano.

Cualquier iniciativa que suponga una mayor libertad comercial es positiva para la ciudad de Barcelona, ya que ello siempre redundará en beneficio del empleo, al favorecer la competencia, la actividad empresarial y la promoción del turismo. Por eso, ANGED lamenta que este acuerdo haya discriminado a zonas comerciales significativas de la ciudad, que verá disminuidas sus posibilidades de crecimiento.

Así mismo, las fechas y horarios elegidos (del 1 de julio al 15 de septiembre entre las 10 de la mañana y las 18 horas) no son las más adecuadas a la realidad turística y comercial de la ciudad. Por un lado, desaprovecha las últimas horas de la tarde, de mayor actividad comercial en los meses de verano; y por otro lado, no prevé cambios para los meses de abril, mayo y junio cuando la ciudad recibe cientos de miles de turistas con una disposición a las compras mayores que los veraneantes.

Esperamos que en futuras negociaciones se realice un estudio más riguroso sobre cuáles son las necesidades reales de la ciudad, el comercio y los millones de turistas que las visitan. Y también que se tenga en cuenta la opinión de todo el tejido comercial de la ciudad, independientemente de su tamaño o localización