El Consejo de Ministros ha aprobado el Plan Integral de Apoyo a la Competitividad del Comercio Minorista 2017, que busca potenciar la competitividad del sector y ayudar especialmente a los formatos tradicionales a incorporarse al mundo digital.

El Plan da continuidad a los impulsados desde 2013 para hacer frente a la crisis que atravesó este sector. El comercio minorista supone en torno al 5 por 100 del PIB español y da empleo a más de 1,9 millones de personas (10,2 por 100 del total de ocupados).

El Plan se orienta al nuevo escenario comercial, a la necesaria renovación del sector, a la adaptación al mercado digital y a facilitar el relevo generacional. Se pretende dar un impulso a la modernización del comercio minorista tradicional y para ello apuesta por combinar la apertura de tiendas físicas con las estrategias on line.

Recoge las siguientes diez líneas estratégicas, plasmadas en cuarenta medidas, a desarrollar en colaboración con doce Ministerios, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y asociaciones del sector:

– Innovación para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. Formación en nuevas tecnologías para configurar comercios modernos sin que pierdan su singularidad.

– Fomento de los centros comerciales abiertos y mercados municipales para mantener la actividad en las calles y en los centros de las ciudades.

– Apoyo financiero a las empresas para facilitar la inversión y la modernización (mejora de la gestión empresarial, ahorro de costes y optimización de los recursos).

– Promoción comercial y reactivación de la demanda para aumentar las ventas y dar sostenibilidad a los negocios.

– Respaldo a los emprendedores para impulsar la creación de empresas comerciales, a través de la reducción de cargas administrativas y la provisión de información útil para el inicio y desarrollo de la actividad.

– Desarrollo de sinergias entre comercio y turismo. Promoción del turismo de compras.

– Mejora de la seguridad de los establecimientos comerciales y protección de marcas.

– Seguimiento de la aplicación de medidas legislativas en la eliminación de trabas al ejercicio de la actividad comercial.

– Impulso a la internacionalización para ampliar mercados y reforzar la imagen de calidad de los productos españoles en otros países.

– Desarrollo del empleo y la formación para dignificar la profesión.