Bodegas BSI ha presentado en Madrid su nuevo proyecto de futuro para conectar con los consumidores de vino. Bajo el clarificador nombre de ‘El Consumidor de BSI’, esta bodega cooperativa apuesta por una selección de vinos que, desde el compromiso que la caracteriza con un origen (D.O.P. Jumilla) y una variedad (Monastrell), están claramente orientados a los diferentes tipos de consumidor.

El proyecto “El Consumidor de BSI” es una marca paraguas que englobará a vinos y aceites de oliva virgen extra “adaptados a cada consumidor y mercado”. “Los gustos, atributos, aspiraciones del consumidor y, hasta la forma de transmitirlo son distintos”, apunta Joaquín Hernández, director de Bodegas BSI.

Los vinos y aceites que ha seleccionado el equipo de enólogos de BSI, comandado por Francisco Pardo, para integrar en un primer momento el proyecto “El Consumidor de BSI” son Celia Rosé, Numun Corazón de BSI, Numun Selección, Gémina Cuvée y un nuevo Gémina Vino de Finca; junto con el aceite de oliva virgen extra Entrañable Olivos Centenarios (Manzanilla).

El primero de ellos, Celia Rosé es la expresión más chic de la Monastrell, un rosado alegre, joven, ligero y desenfadado que nace para tender un puente entre los nuevos consumidores y aquellos que se denominan winelovers.

El vino Numun Corazón de BSI está llamado a ser el vino tinto joven de Monastrell de los millenials, con una imagen que conecta directamente con esta generación, obra del humorista gráfico ‘Puebla’ y que pone énfasis en los beneficios saludables de un consumo moderado de vino. Este vino saldrá al mercado en los próximos meses. La colección sube un peldaño en complejidad con Numun Selección, donde la Monastrell manda en un baile con otras cepas como la Petit Verdot y Cabernet Sauvignon. Con 8 meses de crianza en roble francés.

El salto más importante lo protagonizan los vinos Gémina, máxima expresión de la Monastrell en pie franco. El primero de ellos Gémina Cuvée Selección, de viñas de más de 30 años y con rendimiento inferior a 1 kilo de uva por cepa, ofrece una Monastrell profunda intensa, que soporta perfectamente una corta crianza de 8 meses en barricas de roble francés y americano. Potente y con cuerpo.

Fruto del trabajo para entender las mejores fincas de Monastrell en pie franco, verá la luz próximamente un nuevo vino Gémina, bajo la filosofía de vino de finca. Máxima concentración y madurez de un vino que proclama a las claras su origen geográfico y su identidad varietal. Personalidad Monastrell 100% de cepas viejas en pie franco.

Completa, por ahora la gama el AOVE Entrañable Olivos Centenarios, monovarietal de Manzanilla, de los olivos más antiguos de la zona. Unos árboles sagrados, símbolo de paz y de vida; cuyas escasas aceitunas encierran en su interior el zumo más puro y exclusivo que existe.