El Premio a la Empresa Familiar del Año 2017, organizado por la Cátedra Extraordinaria de la Empresa Familiar de la Universidad de La Rioja y financiada por la Asociación Riojana de la Empresa Familiar (AREF), recayó en esta edición en Bodegas Muga.

El jurado del premio valora, además de la trayectoria seguida por la empresa desde su creación, los valores propios de las empresas familiares tales como la vocación de permanencia, el compromiso con la empresa y con la sociedad riojana, el entusiasmo y el compromiso con el trabajo bien hecho, la capacidad de sacrificio, la unidad de la familia, la flexibilidad para adaptarse a los cambios, la ética en el negocio, y la visión a largo plazo.

Bodegas Muga fue fundada por Isaac Muga, descendiente de una rama de viticultores de Villalba de Rioja, y Aurora Caño, hija de Jorge (bodeguero capataz desde 1890), en 1932, casi a la vez que contrajeron matrimonio. Originalmente se emplaza en el casco antiguo de Haro en un pequeño edificio. A finales de la década de 1960 comienzan su proyecto actual en el Barrio de la Estación de la ciudad jarrera, concentrándose en vinos criados de alta calidad.

Actualmente, Bodegas Muga se encuentra en manos de la segunda y tercera generación, fiel a la tradición y elaboración artesanal, con 300 hectáreas de viñedo propio, cuidado de las cepas de una manera especial, vendimia seleccionada a mano, fermentación y maceración de los vinos en tinos de madera, tradicional trasiega por gravedad, clarificación con clara de huevo fresco y crianza en barricas de roble.

Bodegas Muga es una de las pocas bodegas europeas que cuenta hoy en día con cubería y tonelería propia, donde controlan la procedencia y calidad de la madera de roble francés y americano y siguen apostando por la elaboración artesanal.

Desde hace años apuesta por los mercados exteriores, exportando actualmente el 50% de su producción a más de 60 países (con EE UU, Reino Unido, Canadá o Alemania como principales mercados); el enoturismo, que le hace recibir anualmente en Espacio Torre Muga a 27.000 visitantes a los que ofrece desde visitas guiadas, cursos de cata, visitas al viñedo hasta vuelos en globo o paseos en segways por sus viñas.