La primavera está a punto de llegar y, con ella, algunos de los nuevos vinos de la Bodega Viña Vilano. Este año la sorpresa es un caldo creado para la noche, para la gente joven, para la diversión. Think Pink.

Está especialmente pensado para quienes consideran que son sus padres los que beben vino. Para ser la alternativa al combinado. Para poder tomarlo con hielo. Para poder acompañarlo con un dulce de violeta. “Porque cuando se es joven, las reglas están para romperse. Y porque con ese espíritu ha nacido Think Pink”, manifiesta la bodega.

Es casi transparente, pero es un rosado. Tiene el aspecto inocente de un semifermentado de baja graduación, pero es un vino en toda regla: 14 grados.

Es de color rosa escarchada. En nariz ofrece intensas notas de madreselva, frambuesas y cerezas en sazón. Fresco, con mucho cuerpo y de largo recorrido en boca.

Se trata de un vino elaborado a partir de uvas tintas, como un blanc de noir, de la variedad tempranillo 100%. Los racimos enteros, recién vendimiados, se someten a una rigurosa criomaceración en cámara frigorífica. Acto seguido se prensan de forma directa y rápida para extraer los mínimos elementos de tanino y de color. Así se obtienen unos mostos muy pálidos. Después se elabora como si de un vino blanco se tratara.

Y de ahí vine ‘Think Pink’. El sentido del nombre hace referencia a las cortas maceraciones de los mostos con los hollejos durante el tiempo que dura una fría noche de vendimias. El resultado es un vino muy fragante de color rosa escarchada.