Cabanas asegura que se ha dado prioridad a las actuaciones que implican una cofinanciación europea, con objeto de conseguir el máximo aprovechamiento de los fondos comunitarios. Además ha resaltado la colaboración con las CCAA en el mantenimiento de los esfuerzos de vigilancia en la prevención y en la lucha de plagas como Xylella fastidiosa. También ha subrayado el incremento de la dotación presupuestaria para la “promoción y apoyo a la internacionalización de productos agrarios, pesqueros y agroalimentarios”, además de crearse una “Estrategia de Alimentos de España”.

El secretario general de Agricultura y Alimentación, Carlos Cabanas, ha señalado en la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados, que el presupuesto de la Secretaría General marca una senda de continuidad de los objetivos de las políticas agroalimentarias y de desarrollo rural acordados para esta legislatura, buscando la máxima eficacia en la aplicación de fondos. En su comparecencia, Cabanas ha explicado que el presupuesto consolidado de la Secretaría General para el año 2018, cuenta con un incremento de 1,39%, ascendiendo a 7.462.689.160 euros.

En su repaso a las distintas políticas de la Secretaría, Cabanas ha explicado que para la competitividad y calidad de la producción y los mercados agrarios, el presupuesto para 2018 cuenta con una dotación de 44.084.530 euros. Una cantidad que se utilizará, entre otros conceptos para atender las necesidades de la producción de cultivos y productos ganaderos, la “ordenación y al fomento de racionalización de los medios de producción agrícolas” y para el “registro de variedades vegetales” que también incrementa su presupuesto, manteniendo el apoyo a sectores de gran importancia con iniciativas como el “sistema de información vitivinícola y hortofrutícola y de aceituna de mesa”.

En materia de transferencia de capital, que cuenta con un presupuesto de más de 36 millones, ha resaltado la colaboración con las Comunidades Autónomas en la nueva línea de “mejora del sector frutícola y los cultivos industriales” (4.000.000 €), en los ensayos necesarios para conocer la “calidad de las variedades vegetales, el seguimiento de la certificación de los materiales de reproducción” que incrementa su dotación y en el “fomento de la mejora ganadera y conservación de la biodiversidad”.

También se dedica el presupuesto para el “fomento de la modernización de la maquinaria y la tecnología agraria” (5.000.000 €) .

En lo referente a la competitividad y calidad de la sanidad agraria, programa al que se destinan 35.798.450 €, Cabanas ha destacado el apoyo a las producciones hacia el exterior, con la línea “Apoyo al comercio exterior y control en frontera agrícola y ganadero” que mantiene una cuantía de 3.516.000 €, así como las acciones de “trazabilidad y registro de la producciones agrarias” que cuentan con 1.554.760 €.

El secretario general ha resaltado también la colaboración con las Comunidades Autónomas en el mantenimiento de los esfuerzos de vigilancia en la prevención y en la lucha de plagas como Xylella fastidiosa o el caracol manzana, por lo que se consolida la colaboración del Ministerio con los 6.000.000 € para la “Prevención y lucha contra Plagas”.

Para impulsar las políticas de la Dirección General de la Industria Alimentaria, el secretario general ha explicado que se contará con un presupuesto de 25.314.340 €, destacando el incremento de la dotación presupuestaria para la “promoción y apoyo a la internacionalización de productos agrarios, pesqueros y agroalimentarios” que contará con 7.083.770 €, además de crearse una “Estrategia de Alimentos de España” a través de la cual se apoyará la promoción dentro y fuera de nuestras fronteras aprovechando las sinergias existentes entre la alimentación y otros ámbitos socio-económicos como el turismo, la cultura, la educación o el deporte.

Asimismo ha resaltado el aumento de un 20% en la financiación A SEIASA hasta los 18.003.320 €, para dar un impulso a la estrategia de modernización de regadíos, que pretende, hasta 2025, avanzar de manera determinante en la modernización de las 800.000 has que aún se riegan mediante sistemas tradicionales, lo que supondrá un ahorro muy importante de agua y la consolidación de una actividad, el regadío, esencial para el desarrollo económico, la mejora de las condiciones de vida y la fijación de la población en el mundo rural.