El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, ha destacado que en la región “cada vez exportamos un producto de mayor calidad embotellado y con denominación de origen”.

Las exportaciones de vino de Castilla-La Mancha alcanzaron los 62,1 millones de euros en enero de 2018, un 34% más respecto al mismo mes del año anterior, contabilizándose ya una cifra récord de 658,8 millones de euros en facturación en datos interanuales “lo que significa que cada vez exportamos un producto de mayor calidad embotellado y con denominación de origen”. Así lo ha puesto de manifiesto Francisco Martínez Arroyo durante la entrega de premios del XXIV Certamen de Calidad de los Vinos de Denominación de Origen Jumilla que se ha celebrado en Albacete y en el que se resalta “el trabajo de todo un año y el vino excelente que se elabora en la D.O. Jumilla”, procedente de viticultores de seis municipios de la provincia de Albacete y uno de la comunidad vecina de Murcia.

El consejero ha indicado que de esta forma “se pone de manifiesto que podemos hacer las cosas juntos y que yendo juntos somos mejores, porque esta es una denominación de origen supra autonómica englobando territorios de dos Comunidades Autónomas limítrofes, Murcia y Castilla-La Mancha”, mostrándose convencido de que “vamos a hacer muchas cosas juntos y también, evidentemente en materia de vino como se demuestra hoy aquí”.

El 56% de la D.O. Jumilla, en la provincia de Albacete

La zona de producción de la D.O. Jumilla se encuentra situada en el extremo sureste de la provincia de Albacete, que incluye los municipios de Montealegre del Castillo, Fuente-Álamo, Ontur, Hellín, Albatana y Tobarra y ,el norte de la provincia de Murcia, con el municipio de Jumilla, que da nombre a esta Denominación de Origen Protegida, contando con un total de 44 bodegas, 14 de ellas en la provincia de Albacete y 2.000 viticultores inscritos y una superficie de cercana a las 20.000 hectáreas de viñedo; de las que el 60% están en la provincia de Albacete, con alrededor de 12.000 hectáreas.

Esta denominación de origen ha duplicado durante la última década su volumen de comercialización de vino embotellado, pasando de algo más de 14 millones de botellas a los cerca de 29 millones hasta 2017.

Para Martínez Arroyo “se han dado pasos muy importantes” destacando que, fundamentalmente, esta denominación, una de las nueve existentes en Castilla-La Mancha, se apoya en la variedad monastrell, “muy nuestra y muy valorada hoy en día por los consumidores gracias al esfuerzo de las bodegas de la denominación”.

Así ha elogiado el trabajo de aquellos se encuentran “detrás de las botellas de vino”, los viticultores, “que hacen posible que se disfrute de un vino tan excelente como el de la DO Jumilla” y que son “los que y mantienen viva una forma de ver la vida”.