El consejero de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo ha señalado que “el 25% de los expedientes aprobados en la primera convocatoria de incorporación de jóvenes a la agricultura y ganadería en Castilla-La Mancha son mujeres”.

En total, 283 jóvenes agricultoras que empiezan a trabajar en el sector, “la cifra más alta que habíamos tenido nunca”, ha manifestado Martínez Arroyo minutos antes de reunirse con miembros de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) Castilla-La Mancha.

El consejero ha hecho hincapié en que hay que celebrar el incremento del número de mujeres incorporadas al sector agrario que ha sido posible porque “se han priorizado esos proyectos”. A su juicio, “si no lo hubiéramos hecho tendríamos menos mujeres y, por tanto, no habríamos hecho nuestro trabajo” por lo que se ha mostrado orgulloso tener “más mujeres que nunca que se dedican a la agricultura en Castilla-La Mancha”.

Durante la reunión, el consejero de Agricultura y el secretario general de COAG, Ángel Estanislao Galve han valorado la convocatoria de jóvenes y su resolución antes de que acabe el plazo de la PAC y ambos han coincidido en el análisis positivo del aumento del crédito en esa línea del Programa de Desarrollo Rural (PDR) “para que ningún joven que quiera incorporarse al sector se quede sin apoyo”.

En concreto, el secretario de COAG ha valorado el compromiso de la Administración con el sector y con los jóvenes y ha valorado el “esfuerzo presupuestario de la Junta de Castilla-La Mancha para que el 100 por 100 de las solicitudes que cumplen los requisitos de las ayudas de la incorporación de jóvenes al campo puedan recibir la ayuda”. En este sentido, solamente han sido desestimadas al no haber entregado la documentación requerida o por no cumplir con los criterios establecidos en la Orden.

La Orden de la Consejería de Agricultura y Desarrollo Rural recoge las ayudas a la creación de empresas para los jóvenes agricultores o ganaderos, destinadas a hombres y mujeres de entre 18 y 40 años que se instalen como titulares por primera vez de una explotación agraria que alcance la condición de prioritaria en el momento de finalización del expediente y que cuenten con la capacitación y formación adecuadas y ostenten el control efectivo sobre la misma.

Los jóvenes cobrarán una ayuda que oscilará entre los 27.000 euros de mínima y 48.000 euros de máxima, si generan puestos de trabajo o las inversiones previstas contribuyen a un uso sostenible y eficiente de los recursos naturales y mitigación del cambio climático.