La Junta de Castilla y León se interesa de manera urgente por el sector agrario después de una campaña adversa en cuanto a la sequía. El objetivo es conceder un nuevo préstamo de cinco años con un año de carencia que pueda utilizarse para refinanciar total o parcialmente los de 2017.

La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha tratado el pasado 6 de septiembre la situación del campo con las Organizaciones Profesionales Agrarias en el Consejo Agrario Regional celebrado en Salamanca, una de las provincias más afectadas por la sequía. En él se ha acordado no esperar a la intención del Ministerio de retrasar hasta principios del próximo año la formalización de estas ayudas.

En consecuencia, la Junta de Castilla y León aprobará próximamente una convocatoria de ayudas para la bonificación de intereses de préstamos a cinco años con uno de carencia para refinanciar los préstamos de 2017 y/o para nuevas necesidades.

Recordar que a la línea de préstamos de 2017 se acogieron 8.275 agricultores y ganaderos y el importe de las cuantías ascendió a 225 millones de euros.

Además, la Junta ya ha adoptado otra serie de medidas para inyectar liquidez a los agricultores y ganaderos de la Comunidad: ya se ha solicitado y está autorizado por la Comisión Europea incrementar el anticipo de la PAC del 50% al 70% a partir del 16 de octubre. Esto supondrá adelantar dos meses unos 180 millones de euros más.

También se ha solicitado y autorizado por la Comisión Europea anticipar el 85% de las ayudas agroambientales y de montaña, que se pagarán a partir del 16 de octubre. Esto supondrá adelantar dos meses unos 40 millones de euros.