Periodistas especializados pudieron catar ayer, 26 de febrero, cinco vinos de la Familia Torres: Mas La Plana 2015 de la D.O. Penedès; Reserva Real 2015 de la D.O. Penedès; Grans Muralles 2015 de la D.O. Conca de Barberà ; Perpetual 2016 de la DO Qualificada Priorat ,y Milmanda 2016 de la Conca de Barberà.

La Familia Torres ha aunado tradición e innovación en la elaboración de vinos y brandis de prestigio, trabajando siempre con el máximo respeto hacia el medio ambiente. Vinculada a la tierra desde hace más de cuatro siglos – las primeras referencias como viticultores se remontan al 1577 -, ha contado históricamente con bodegas y viñedos en el Penedès, de donde es originaria, Conca de Barberà, Priorat y Costers del Segre.

Cada generación ha contribuido al desarrollo del negocio y ha transmitido a la siguiente la pasión por la cultura del vino y la importancia de cuidar la tierra y buscar la excelencia.

La cuarta generación, con Miguel A. Torres, introdujo el cultivo de la cabernet sauvignon en España, creando ‘Mas la Plana’ en 1970, mientras que la quinta generación se centra hoy en la elaboración de vinos procedentes de viñedos singulares y fincas con historia y en la recuperación de variedades ancestrales catalanas, y también de otras regiones españolas y chilenas. Un proyecto que no solo permite recuperar el patrimonio vitícola, sino que puede convertirse en una solución de futuro en un escenario de cambio climático por la capacidad de estas variedades de resistir las altas temperaturas y la sequía.

Además de adaptarse al calentamiento global, Familia Torres contribuye a minimizar sus efectos reduciendo las emisiones de CO2 gracias al uso de energías renovables, vehículos sostenibles y medidas de eficiencia energética, entre otros.