La rotundidad del la figura y el nombre coinciden con la de su cocina. Damaso tiene el merito de los hombres que rompen moldes. En este caso el molde de una cocina clásica y contundente, propia de la zona donde tiene su restaurante.

SONY DSCDamaso está en un pueblecito de Ribera del Duero, escondido en la puerta de atrás de su jardín en Puente Duero. Una vez dentro, el laberinto de sus salas te protege de las malas lenguas, y allí, su buen humor y su bonhomía te envuelven sobre la marcha. Después un menú de temporada, en esta ocasión, de setas, acaba de conquistar tu corazón. La presentación de sus platos, la finura de su preparación y la excelencia de la materia prima, harán irrepetible la ocasión, por lo que, además de disfrutar la experiencia, esta se convierte en momento único. Si acompañas estos platos con un Mauro del 2001, y lo haces el día de todos los santos, lo normal es que creas haber ido al cielo.

 

Aperitivo: Escabeche de setas con tierra de hongos, Niscalo a la brasa con salchicha de hongos y tocino ibérico, Huevo pochado con hongos y foie al oporto.

Principal: Arroz con setas y tuétano, Trufa de trompeta de los muertos, Din-Sum de seta de cardo y gamba al ajillo, Postre Bizcocho de hongos y avellanas con trompetas confiadas.

Que pena que ya no puedan probarlo. Arriésguense a lo que venga.