La agricultura y la ganadería son actividades con altos grados de siniestralidad, muy por encima de la media de otros sectores. Los casos más graves y los fallecimientos (43 en lo que va de año) son solo la punta del iceberg. Por ello, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha lanzado una campaña para concienciar y mejorar así la seguridad de los profesionales.

De enero a octubre de este 2019 se han producido 30.666 accidentes de trabajo en el sector primario. De ellos, 382 fueron graves y 43 mortales. Unas cifras que de por sí impactan, pero que preocupan todavía más si nos fijamos en los índices de incidencia. Un indicador que demuestra que en 2018 se produjeron 5.297,9 accidentes por cada 100.000 trabajadores, muy por encima de la media de 3.408. Sobre los casos más graves, las muertes, el índice de incidencia es de 11,22 fallecidos, muy por encima de los 3,67 fallecidos por cada 100.000 trabajadores del total de sectores.

“Las cifras nos preocupan. Y mucho”, reconocen desde la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). “Todos debemos hacer algo al respecto”, sentencian. Para ello, han lanzado la campaña Agripreven, que ya va por su segundo año, con la financiación de la Fundación Estatal para la Prevención de Riesgos Laborales, F.S.P. del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

Los principales motivos que provocaron los 35.400 accidentes de trabajo en el sector primario en 2018 en España fueron los sobreesfuerzos del sistema musculoesquelético, choques contra objetos o maquinaria, cortes o golpes contra elementos punzantes y los accidentes de tráfico. Lo peor, las muertes, que crecieron el pasado año: 75 personas fallecieron mientras trabajaban en el sector agrario, frente a 67 en 2017. “Algo inasumible, y sobre lo que la sociedad debería prestar mucha más atención”, declaran desde UPA.

Los cultivos leñosos, los más peligrosos

El trabajo con cultivos leñosos (frutales, viñedo, olivar, frutos secos…) es el que presenta un mayor grado de siniestralidad, con más del 30% de los accidentes. Los cultivos “en suelo”, como los herbáceos o las leguminosas, acumularon el 26% de los siniestros. La ganadería, por su parte, registró un 12% de los accidentes.

“Es responsabilidad de todos mejorar la seguridad de agricultores y ganaderos”, señalan desde UPA. “Queda un largo camino por recorrer, pero el primer paso debe ser nuestra propia concienciación y la de toda la sociedad”.