En un viñedo conducido en espaldera (VSP, posicionamiento vertical de sarmientos), el manejo y la disposición de la parte aérea del viñedo, del canopy (conjunto de hojas, racimos), es lineal, si bien hoy en día, el manejo general de casi la totalidad de los viñedos, con una disposición lineal de las filas de plantación, permite una interpretación también
lineal del viñedo, incluso en sistemas discontinuos como el vaso.
La conducción en espaldera es el sistema de conducción que la viticultura española ha adoptado como alternativa a las tradicionales en vaso, que adoptan distintas geometrías según las regiones y variedades. Actualmente, del total de 1.150.000 hectáreas de superficie de viñedo cultivado en España, más de 250.000 ha, posiblemente cerca de 300.000, se
conducen es espaldera (2008).

El sistema de conducción en espaldera restringe el espacio a un paralelepípedo de espesor muy limitado (< 0,4 m) para el crecimiento de los sarmientos, hojas y racimos, por tanto el microclima luminoso, térmico o higrométrico de las hojas y de los racimos depende del número de sarmientos o carga que se establezca por unidad de longitud o metro lineal
que determinan la porosidad. La carga por metro lineal condiciona el microclima, especialmente en la zona de los racimos, pues además de la presencia de éstos en esta parte, los entrenudos son más cortos y por tanto presentan una mayor cantidad de hojas y la densidad de vegetación es mayor.

En la determinación de la carga por metro lineal, además de tener en cuenta el tipo de vino que se quiere producir y los recursos ambientales, es importante considerar la variedad, teniendo en cuenta su número y tamaño de racimos, el tamaño y posición de las hojas, la longitud de sus entrenudos y la frecuencia de nietos, pues ello condiciona la densidad de
vegetación, el amontonamiento de racimos y su microclima. Por ello, la actividad fisiológica de hojas y de racimos, y su metabolismo, depende de las condiciones microclimáticas proporcionadas por la carga. Por otra parte, el estado sanitario y el manejo dependerán también de la misma.

En general se reducen las alteraciones debidas a oídio y botritis, y la gestión del cultivo resulta más sencilla, al reducir el número de sarmientos por metro lineal y por tanto la densidad de hojas y de racimos. Cuando incrementamos la carga por metro lineal, la superficie foliar externa no se modifica, pues el espacio colonizable es restringido, y en principio aumenta la densidad del canopy al aumentar la superficie foliar total generada por el mayor número de sarmientos, si bien los cambios de la superficie foliar total dependen del crecimiento de los nietos, que se ve favorecido en las cargas más bajas. El efecto de la carga en la densidad de vegetación puede presentar un comportamiento temporal.

Cuando las condiciones limitan poco la disponibilidad de recursos como el agua, al avanzar la estación, el crecimiento de los nietos aumenta periódicamente la superficie foliar, incrementando la densidad de vegetación, de manera que el efecto de la menor carga se atenúa al pasar el tiempo, y los nietos en cargas bajas pueden compensar en parte las diferencias de área foliar del mayor número de sarmientos principales Al aumenta la carga por metro lineal, en principio cabe esperar un aumento mucho más grande del rendimiento que del crecimiento vegetativo y del área foliar.

Pero dos efectos son importantes a tener en cuenta: por un lado, el aumento de la fertilidad, tanto en número de racimos por sarmiento como en número de frutos por racimo, atribuible a las condiciones microclimáticas más luminosas en cargas bajas, que favorecen la diferenciación floral de las yemas y el cuajado de los frutos, y por otro lado, la menor competencia a nivel global entre crecimiento vegetativo y reproductivo. Entérminos generales, al aumentar la carga a partir de un mínimo razonable en sarmientos (6 sarmientos/m) y reducir la porosidad incrementando la competencia, se reducen los contenidos de azúcares y de sustancias fenólicas, se alarga el ciclo y frecuentemente aumenta el pH del mosto,
con uvas que producen mayor sensación herbácea y dan lugar a menor potencialidad enológica.

joseramon.lissarrague@upm.es