El conflicto que se está viviendo en la actualidad en Cataluña, con la amenaza de una declaración unilateral de independencia por parte del Gobierno de la Generalitat, ha llevado a varias empresas a plantearse un cambio de su sede social, llevándola fuera de Cataluña. Entre estas hay dos muy importantes en el sector vitivinícola: Freixenet y el grupo Codorníu Raventós.

Así, ambas marcas de cava han manifestado su intención de cambiar su sede social si Cataluña se independiza, siguiendo los pasos de otras grandes empresas, como Caixabank, Banco Sabadell u Orizon.

El presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet manifestó, en RNE, que está claramente a favor de cambiar la sede si hay una declaración unilateral de independencia, aunque también afirmó que es una decisión del Consejo de Administración.