En el marco de la disputa comercial entre la UE y EE.UU. sobre las medidas que afectan el comercio de grandes aeronaves civiles, el Gobierno norteamericano ha anunciado su decisión de imponer un nuevo arancel del 25% a los vinos franceses, alemanes, españoles y británicos a partir del 18 de octubre de 2019. El presidente de la CEEV lamenta esta decisión, ya que no solo afecta a los vinos españoles, si no también a las consumidores de Estados Unidos y las empresas importadoras americanas.Al respecto Jean Marie Barillère, presidente de CEEV, declaró que lamentaba “esta decisión que perjudica directamente a las empresas vinícolas de la UE, pero no solo a ellas, ya que los importadores y consumidores estadounidenses también se verán afectados por los nuevos aranceles. Seguiremos apoyando a la Comisión Europea y a los Estados miembros en su esfuerzo por encontrar una posición negociada «.

La reducción de las tensiones comerciales transatlánticas es esencial para el mercado internacional del vino, pues se trata del mayor intercambio del mundo en este sector, la citada reducción es un factor clave para el crecimiento de las exportaciones de vino. En ambos lados del Atlántico las empresas vitivinícolas son conscientes de la importancia y los beneficios de mantener un ambiente de libre comercio del vino entre los dos bloques.
En 2018, las exportaciones de vinos de la UE a los EE.UU. alcanzaron los 3,76 mil millones de euros, el 33% del total de las exportaciones de vino de la UE en valor y el 28% en volumen, lo que situó una vez más a EE.UU. como el mayor mercado de exportación de vinos europeos. Para los productores estadounidenses el mercado de la UE también es el más importante en valor y en 2018 sus exportaciones alcanzaron 426 millones de euros. Los aranceles aduaneros previos a la decisión de las autoridades estadounidenses fueron de 0,063 dólares / litro para vinos tranquilos embotellados.

«La interrupción causada por las tarifas de represalia dará como resultado una reducción significativa de la actividad comercial y la pérdida de mercado en los EE.UU., que tardaría mucho en recuperarse», dijo Ignacio Sánchez Recarte, Secretario General de CEEV . “Desde el sector del vino, no entendemos por qué productos agrícolas como el nuestro están involucrados en un conflicto generado por otros sectores. En ese sentido, pedimos a las instituciones de la UE, mientras resuelve este conflicto, que exploren otras vías para apoyar a los sectores afectados y compensar los efectos negativos causados ​​por estas exigencias adicionales. El vino no se debería utilizar como represalia en disputas comerciales no relacionadas «.