Amancio Moyano, presidente de la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas y de la CRDO Toro, nos cuenta EN EXCLUSIVA por qué el Ministerio no ha respondido a ninguna de sus peticiones para formar parte de la fundación de la Interprofesional y, además, no ha contado con ellos en ningún momento para tal efecto.

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Desde que el MAGRAMA anunció la creación de una Interprofesional del Vino, muchos son los sectores que se han movilizado en representación del sector productor para su creación: la Federación Española del Vino (FEV), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), las Cooperativas Agroalimentarias, la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) y la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA). Unos meses después, y tras el gran secretismo que ha envuelto dicha fundación, la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas declara públicamente que el Ministerio no ha contado con ellos ni siquiera para una reunión informativa sobre la Interprofesional. Su presidente, Don Amancio Moyano, también presidente del CRDO Toro, nos aclara en qué situación se encuentra ahora mismo la conferencia.

Mercados del Vino: Desde la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas, y usted como presidente, ¿cómo valora la creación de una Interprofesional? ¿Realmente es necesaria en la situación económica en la que se encuentra el sector vitivinícola español?

Amancio Moyano: En cualquier coyuntura, pero con especial intensidad en la actual, el conjunto del sector necesitaría acometer, de forma unida y a partir de un diagnóstico compartido, una serie de desafíos que pasan fundamentalmente por la reactivación del consumo interno en el mercado nacional, cuyas cifras continúan siendo una fuente de preocupación importante y evidente para todos. En esa misma línea, habría que desarrollar acciones que tiendan a conseguir el equilibrio entre oferta y demanda. Asimismo, cabría demandar y acometer, realizando aportaciones conjuntas, una serie de reformas encaminadas a garantizar las herramientas adecuadas para el desarrollo de la actividad en el mundo del vino, como por ejemplo, reformas que permitan simplificar y facilitar la solicitud, tramitación y gestión de ayudas, tanto a nivel nacional, como a nivel de la  UE, así como también destinadas a la simplificación de otras gestiones y trámites, como las declaraciones y documentos oficiales requeridos por las administraciones competentes a viticultores, bodegas y órganos de gestión como los consejos reguladores. Pero también cabe afrontar una mejora de la coordinación entre las diferentes administraciones con competencias en materia vitivinícola (europea, nacional, regional y local) para evitar solapamientos y duplicidades y garantizar una fluida transmisión de la información sectorial, de forma bidireccional, desde el Ministerio hacia el sector y desde el sector hacia el Ministerio, en tanto que esa información resulta importante para la toma de decisiones de los operadores en el día a día. Y por supuesto, cabe mencionar entre los problemas o necesidades comunes aquellos que pueden acometerse mediante la investigación, tanto la relacionada con aspectos enológicos, como la que tiene que ver con investigaciones de mercado.

Teniendo en cuenta esto, sería necesaria una iniciativa conjunta y respaldada por el conjunto del sector, que contara con el apoyo de la administración y que estuviera enfocada a facilitar la búsqueda de soluciones a problemas comunes a la totalidad del sector, se articule mediante una organización interprofesional de ámbito nacional o no, ya que la mera existencia de una interprofesional de ámbito nacional no es garantía de solución si no se gesta teniendo en cuenta los intereses y necesidades del sector en su conjunto.

MVD: Si de ustedes dependiera la creación de la Interprofesional, ¿bajo qué principios se fundaría y con quiénes contarían para ello?

AM: Una organización interprofesional de ámbito nacional debería contar con representación de todos los actores relevantes del sector y, por lo tanto, con todas las organizaciones cuya representatividad sea amplia y complementaria, de tal modo que con ellas estuvieran representados el conjunto de los operadores: viticultores, bodegas, cooperativas y consejos reguladores. Cada una de las organizaciones que en este momento representamos a diferentes operadores lo hacemos de forma complementaria y con diferentes alcances, por lo que, marginar o dejar fuera a alguna, supondría dejar fuera a una parte de esos operadores.

«La mera existencia de una interprofesional de ámbito nacional no es garantía de solución si no se gesta teniendo en cuenta los intereses y necesidades del sector en su conjunto»

MVD: Cuando anunciaron la creación de la Interprofesional y vieron que no contaron con ustedes ¿en algún momento se pusieron en contacto con el MAGRAMA para preguntar las razones? ¿Qué le respondieron?

AM: Desde el pasado mes de marzo han sido múltiples las gestiones realizadas a tal efecto, por diferentes cauces y a diferentes niveles, sin que hasta esta misma semana hubiera respuesta alguna, lo cual supone una falta de consideración con las denominaciones de origen vitivinícolas que no entendemos a qué responde, pues hemos venido manteniendo en los últimos años una actitud de colaboración activa en diferentes asuntos de interés para el sector y más aún cuando ellos nos lo han solicitado. Lo que en modo alguno entendemos es que la colaboración con las denominaciones de origen y con CECRV, en tanto que organización que legítimamente las representa, se guíe por la arbitrariedad, en función de los asuntos a tratar.  Eso resulta inaceptable.

A juicio de CECRV, el Ministerio debe contar con la opinión de las denominaciones de origen en cualquier asunto en el que éstas y las bodegas y viticultores a ellas adscritos se puedan ver afectados. Y desde luego, una interprofesional del vino de ámbito nacional lo es.

En la respuesta del Ministerio de Agricultura recibida esta misma semana, no se indica cuáles han sido las causas que motivarían la gestación de una Interprofesional Nacional Vitivinícola sin contar con las Denominaciones de Origen.

MVD: ¿Por qué cree que el MAGRAMA no ha contado con la Conferencia para representar legítimamente a las DO en la Interprofesional?

AM: La respuesta a esta pregunta sólo la tiene el Ministerio. Y desde luego, CECRV la desconoce.

«En la respuesta del Ministerio de Agricultura recibida esta misma semana, no se indica cuáles han sido las causas que motivarían la gestación de una Interprofesional Nacional Vitivinícola sin contar con las Denominaciones de Origen»

MVD: Pero, realmente, ¿qué solicita la CECRV: formar parte de la Interprofesional o estar presente en las reuniones que se están celebrando para concretar los principios base y los estatutos de fundamentación?

AM: Las demandas de CECRV han tenido en todo momento como objetivo conocer el planteamiento del Ministerio en torno a la posible creación de una organización interprofesional. Hemos venido demandando información que nos permitiera conocer bajo qué premisas concibe el Ministerio una organización interprofesional de ámbito nacional, es decir, qué objetivos debe tener a su juicio, qué necesidades concretas considera que ha de satisfacer, qué alcance y representatividad, cuál debería ser su composición y cuál sería su funcionamiento.

Y es que no resulta lógico adoptar una posición favorable o contraria a una iniciativa de este calado sin saber a qué necesidades responde y cuáles son sus objetivos, para empezar.

MVD: En marzo de este año, el entonces Ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, hizo las siguientes declaraciones: “Estamos convocando a todos los profesionales del sector del vino (organizaciones agrarias, envasadoras, cooperativas, bodegas…) para cerrar filas y poner en marcha una interprofesional llamada a conquistar los mercados de explotación” ¿Qué opina de sus palabras?

AM: Habría que ver el contexto en el que fueron realizadas, porque no se han visto traducidas en hechos, pero sinceramente, poco aporta valorar declaraciones de hace unos meses, ya que la realidad es muy dinámica y cambia rápidamente.

MVD: ¿Cree que el cambio de Ministro ha llevado a un cambio de criterio?

AM: No.

«El papel del Ministerio debe ser el de buscar la unidad del sector»

MVD: Aún así, analizando los componentes de esta Interprofesional, si no les han convocado amparándose en que la CECRV no representaría ni a productores ni a comerciales, existen otras organizaciones presentes que tampoco representan a la totalidad del sector ¿por qué ellas están presentes y ustedes no?

AM: Nuevamente, la respuesta a esta pregunta no la tenemos nosotros, sino el propio Ministerio.

MVD: ¿Cree que el Ministerio rectificará y llegarán a contar con ustedes? ¿Abogan por llegar a un acuerdo?

AM: El Ministerio debe ser la casa de todos y cualquier iniciativa que cuente con su respaldo o con su impulso y que pueda afectar a la totalidad del sector debe estar, cuanto menos, sometida a la opinión de todos los agentes relevantes del mismo, que deben ser informados al mismo tiempo y en igualdad de condiciones.

El papel del Ministerio debe ser el de buscar la unidad del sector. Como ya hemos dicho estos días, nuestra disposición al diálogo para llevar a cabo iniciativas que beneficien y favorezcan la actividad del conjunto de los agentes del sector ha sido y seguirá siendo firme. Y es que el diálogo está en el ADN de una organización como la Conferencia, que representa de forma equilibrada a los intereses de productores y elaboradores.

MVD: Pasando a otro tema: existe una pugna entre el CR Rioja y el MAGRAMA que abre un debate interesante. Según el Reglamento de los Consejos Reguladores, las competencias de estos están cedidas a las Comunidades Autónomas a excepción de aquellos que son multi-comunidad. Según usted, ¿hasta dónde llegan las competencias en materia reguladora y sancionadora de los Consejos Reguladores?

AM: Hasta los operadores inscritos en la misma, la zona de producción y a los productos amparados por sus reglamentos.

MVD: ¿Qué actuaciones tienen pensado llevar a cabo para contactar con el Ministerio y resolver estos desacuerdos que, por el momento, enturbian las relaciones CECRV/MAGRAMA?

AM: La comunicación de CECRV hacia el Ministerio siempre ha sido fluida, dando respuesta a las demandas solicitadas y realizando aportaciones sobre asuntos de interés sectorial cuando hemos entendido que puedan enriquecer y promover el debate aunque no se nos hayan solicitado, con una actitud de colaboración activa y comprometida. En relación a este asunto, toda vez que hemos refrendado nuestra disposición a dialogar y a contribuir a dar forma a esta iniciativa, entendemos que es el Ministerio el que tiene que responder a esa solicitud.