Cada día más bodegas apuestan por las energías renovables. Intentan así ser un poco más sostenibles, ganar en competitividad y luchar contra el cambio climático. Algo realmente interesante si se tiene en cuenta que el sector vitivinícola utiliza energía en todos los procesos hasta llegar al producto final. La entrada en vigor del Real Decreto Ley 15/2018, que abre las puertas al autoconsumo, permitirá a muchas bodegas avanzar más en el terreno de las energías limpias.

Incrementar la internacionalización, hacer crecer el consumo interno y luchar contra el cambio climático son algunos de los grandes retos que enfrenta el sector vitivinícola en el futuro inmediato. Y para lograr uno de estos retos muchas bodegas están apostando por las energías renovables. Llamadas también energías limpias, ayudan a luchar contra el cambio climático ya que no generan dióxido de carbono ni otros gases contaminantes y, además, sus residuos son fácilmente eliminables.

Las dos energías limpias más desarrolladas en la actualidad en España son la solar (térmica, fotovoltaica y concentrada) y la eólica, aunque también están la biomasa, procedente de la materia orgánica: la mareomotriz, de las olas del mar; la clásica hidráulica y la geotérmica, que aprovecha el calor natural que hay en el interior de la tierra.

Según los últimos datos de Red Eléctrica Española, el parque generador de energía eléctrica en España es cada vez más renovable y menos dependiente de tecnologías contaminantes: en 2018, el ciclo combinado se ha reducido en un 1,5% respecto al año anterior, mientras que han entrado en servicio más parques de generación eólica, solar fotovoltaica y de otras renovables, que incrementan su potencia instalada en un 0,5%, 0,4% y 0,6%, respectivamente.

En este sentido, el presidente de la compañía afirma que “España está haciendo un gran esfuerzo en la puesta en marcha de proyectos de generación renovable y en la reducción de su dependencia de combustibles fósiles, más caros y más contaminantes”. Y añade, “2019 será el año en que se materialicen los esfuerzos de situar a España en la vanguardia en materia de renovables: se prevé que se instalen 8.000 nuevos MW de potencia eólica y solar fotovoltaica”.

En el sector vitivinícola el esfuerzo por apostar por las renovables lleva varios años, aunque será ahora, con la entrada en vigor del Real Decreto Ley 15/2018 de autoconsumo, cuando vivirá un mayor crecimiento. En las bodegas las dos energías renovables que más se han implantado hasta ahora son la solar y la biomasa. A través de paneles solares, las instalaciones consiguen abastecer de suministro a toda la planta de elaboración; al mismo tiempo, a través de la biomasa transforman en energía todos los productos vegetales desechados de los viñedos.

Un ejemplo de esta apuesta son las bodegas Familia Torres, que acaba de anuncia que ya tiene luz verde para conectar la instalación de autoconsumo fotovoltaico de su bodega de Pacs del Penedès, la cual ha estado más de dos años bloqueada por cuestiones burocráticas. Se trata de una instalación de 400 kWp, dispuesta sobre una superficie de 4.000 metros cuadrados, que permitirá cubrir el 6% de las necesidades eléctricas de la bodega y evitar la emisión de 169 toneladas de CO2 al año. Con esta instalación fotovoltaica, que se suma a otra de 670 kW y a la caldera de biomasa, la bodega cubre el 25% de su consumo eléctrico con fuentes renovables.

Familia Torres inició los trámites para conectar la nueva instalación de autoconsumo en el verano de 2016, conforme al Real Decreto 900/2015, pero se encontró con que esta normativa no contemplaba el particular sistema de distribución de electricidad que tiene la bodega, diseñado para optimizar la eficiencia energética, dejando en el limbo legal este tipo de instalaciones. Como consecuencia, la Administración denegó a Familia Torres la conexión y le planteó, como única solución, instalar un transformador adicional que suponía multiplicar por 1,5 la inversión inicial de 465.000 euros e incurrir en pérdidas energéticas adicionales. Esta propuesta se descartó y pasaron meses sin conseguir encontrar una solución razonable.

La entrada en vigor del Real Decreto Ley 15/2018, aprobado recientemente por el actual Gobierno, ha puesto fin al calvario de Familia Torres, así como de muchas otras empresas que apuestan por las energías limpias para hacer frente al cambio climático. La nueva normativa elimina las barreras para el autoconsumo energético mediante la derogación de ciertos artículos y contempla casuísticas particulares, como la de la instalación de Familia Torres.

Además, el nuevo decreto acelera los trámites de las instalaciones de potencia menor de 100 kWp. Gracias a ello, Familia Torres ha podido obtener finalmente los permisos de otras dos instalaciones fotovoltaicas que estaban pendientes de conexión en sus bodegas de Ribera del Duero (Pago del Cielo) y de Rueda (Bodega Magarín), con una potencia de 98 kWp y 58 kWp respectivamente y una inversión de más de 280.000 euros. Ambas instalaciones están diseñadas para generar aproximadamente el 27% del consumo eléctrico de la bodega, evitando la emisión de 60 toneladas de CO2 al año.

Foto publicada en la web de Familia Torres. © CarlesAllende.