Tras seis años de litigios entre Miguel Ángel de Gregorio, énologo de las bodegas de la DOC Rioja y Andrés Proensa, responsable de la Guía Proensa , y VadeVino Editorial, revista perteneciente a PlanetVino, el Tribunal Supremo se pronuncia y dicta sentencia.

Todo comenzó por un comentario publicado por la Guía Proensa 2008 y algunas opiniones vertidas con posterioridad en la revista PlanetVino en las que el señor de Gregorio vio ofensas a su honor al ser calificado de «excéntrico» y de «estar peleado con casi todo el mundo». Tras la demanda pertinente que interpuso, pidió una indemnización de 200.000 euros más la publicación de la sentencia favorable en El País, El Mundo, PlanetVino y la Guía Proensa, además de  que dicha noticia rezara durante un año en la web de PROENSA. 

Tal pretensión fue rechazada por las tres instancias judiciales por las que pasó, hasta que finalmente el Tribunal Supremo, tras seis años, se ha pronunciado afirmando que «tales comentarios no afectan a la calificación profesional del demandante ni sus productos porque no exceden del ámbito de la libertad opinión».

Valorados como ‘sarcásticos’ tales comentarios, el Supremo garantiza y salvaguarda, en este caso, el derecho a la libertad de expresión.

Son muchos los que debaten ahora si la libertad de expresión y opinión debe prevalecer sobre el derecho al honor y a la intimidad, un paradigma en el mundo de la información que constantemente se ve atendido en este tipo de sentencias.

El enólogo manchego deberá pagar las costas procesales aunque, ha advertido que «tiene dinero para pleitar toda la vida y que Proensa, no». Por tal motivo, VadeVino Editorial cuenta con la interposición de nuevos recursos. Es posible que no tardemos mucho tiempo en conocer nuevos datos sobre tal enfrentamiento judicial.