El vino australiano tuvo en 2017 uno de sus mejores años en la última década, con producciones históricas acompañadas de aumentos en ventas y buenos niveles de inventario; así lo indican los informes de Wine Australia, un organismo gubernamental dedicado a la investigación y promoción del sector del vino en Australia.

El año pasado continuó la tendencia de los últimos años, con un aumento de producción de 1,98 millones de toneladas prensadas, un incremento del 8% sobre las ya históricamente altas cifras de 2016. La producción de vino creció un 5%, alcanzando 1,73 miles de millones de litros, debido principalmente a un aumento en la producción de tinto, que aumentó un 15%, hasta los 793 millones de litros, mientras el vino blanco sufrió un descenso del 5%, produciendo únicamente 576 millones de litros en 2017.

La venta por parte de los productores australianos también aumento de manera contundente el año pasado, creciendo tanto en el mercado doméstico como en exportaciones; durante 2017 el mercado combinado aumento en valor de ventas 393 millones de dólares, un 8%, llegando a un valor total de más de 5,6 miles de millones de dólares. El volumen de ventas aumentó en 59 millones de litros, casi 7 millones de cajas de vino, hasta un total de 1,3 miles de millones de litros, o 142 millones de cajas.

Gran parte de este crecimiento, el 86%, proviene de la venta de tinto y rosado, que aumentaron en 51 millones de litros, hasta alcanzar un total de 666 millones de litros vendidos. Estos datos se alinean con el aumento de producción, pudiendo indicar, según el informe, que las señales de demanda del mercado están impulsando el aumento en producción.

Pero no todo son malas noticias para los vinos blancos australianos, pues aumentaron sus exportaciones en un 4% durante 2017, alcanzando los 296 millones de litros, la segunda mayor cifra anual en toda su historia.

El inventario aumentó en un 3%, hasta los 1,97 miles de millones. Creciendo los tintos un 7%, hasta los 1,09 miles de millones de litros, y descendiendo los blancos un 1%, hasta los 793 millones de litros. Los ratios de stock a venta descendieron ligeramente tanto para tintos como para blancos.

Según el consejero delegado de Wine Australia, Andreas Clark, la gran añada australiana llegó en un momento muy oportuno en relación a la producción global durante 2017, que se estima fue una de las más bajas desde 1961, con 24,6 miles de millones de litros, siendo Australia el único país entre los grandes productores de vinos que tuvo una cosecha por encima de la media.

“Australia está bien posicionada para aprovechar la oportunidad, con unos stocks razonablemente altos y unas rutas comerciales con los cuatro grandes mercados del vino, Estados Unidos, Reino Unido, China y Alemania, bien establecidas.”

“La reducción de las tarifas en el vino embotellado australiano en China en enero de 2018 aumentarán la competitividad australiana en el mercado del vino que más crece, mientras que recortes en tarifas, mediante el acuerdo comercial chino-australiano. También mejorara la competitividad del sector australiano en Japón, el segundo mayor mercado del vino en Asia después de China”.

Las importaciones del mercado australiano se reducen ligeramente pero los puestos de los países se mantienen estables, con Nueva Zelanda a la cabeza, seguida de Francia, Italia, España y Chile.

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