Las principales Denominaciones de Origen gallegas han sorteado la batalla a la crisis económica y han aumentado sus ventas considerablemente apoyándose, sobre todo, en la exportación como pilar fundamental.

Las bodegas pertenecientes a las principales Denominaciones de Origen de Galicia han mantenido, e incluso incrementado, sus ventas durante la crisis económica.  Es el caso de Pontevedra, donde el sector genera 12.850 empleos, un 7% son empleos directos que, en época de vendimia, crece hasta un 12%. Está claro que este dato se encuentra lejos del conseguido en el año 2012, cuando la uva vendimiada pasó de menos de 5.000 toneladas a casi 42.000.

Roberto Goñi, gerente del consejo regulador de la D.O Ribeiro, confesó que «lo más difícil de cualquier negocio es hacer un producto excelente y distinguible». Afirmó que en la zona hay 6.000 viticultores, 100 bodegas y que se recogen, anualmente, 15.000 toneladas de uva.

Dato similar se registra en Ribeira Sacra, donde según palabras del presidente de su consejo regulador, José Manuel Rodríguez: «los datos son tremendamente buenos». Señaló que se mantuvieron las ventas y que la producción ahora ronda los 3.5 millones de litros al año. Sin embargo, la parte negativa las encuentra en las cooperativas: «Están concebidas como una rémora para el sector. No juegan con los mismos parámetros que nosotros», sentenció.

La caída del mercado nacional provocó que se comenzase a buscar mercados exteriores que mejorasen, desde un punto de vista financiero, las ventas de vino en Galicia

Uno de los factores clave para no dejarse arrastrar por los efectos de la crisis fue la apertura a un nuevo mercado internacional. Las bodegas gallegas siempre vieron en la internacionalización una vía de desahogo que, actualmente, sostiene el 30% de las ventas. Según ha podido averiguar esta publicación, algunos pequeños productores buscan producir albariño em otros países como Australia, California, Argentina, Uruguay o el Sur de Francia.

Igualmente, la desunión del sector del vino, algo muy criticado dentro del cluster, se debe en gran parte a la confrontación entre los mismos componentes de la cadena de valor a la hora de reducir eslabones de la misma cadena para abaratar gastos.

Como dato curioso a nivel internacional de la venta de vino , con motivo de las elecciones al Parlamento Europeo, la candidata del BNG, Ana Miranda, acusó al cabeza de lista del PP, Miguel Arias Cañete, de «defender los vinos a granel».