El Grupo Operativo para la valorización de materiales tradicionales para vinificación de vinos de calidad, Govalmavin, recupera el uso de tinajas de barro tecnológicas, con nuevas cualidades para la elaboración, lo que supone el rescate del valor histórico y cultural de estos recipientes.

Las tinajas de barro, por su composición, tienen una influencia positiva en el resultado final, ya que no aportan sabores ni aromas indeseados, dando lugar a vinos frescos, expresivos y que reflejan fielmente el terroir. Este material, utilizado tradicionalmente por su capacidad para mantener una temperatura estable, es además poroso, lo que permite una evolución adecuada del producto.

“Hace tiempo detectamos la oportunidad de ofrecer una alternativa a la crianza en barricas de madera a través de las tinajas de barro, que aportan características especiales a los vinos y tienen una menor reposición, lo que contribuye a que sean más sostenibles”, explica Justo Banegas, director de Alfatec Ingeniería y Consultoría, uno de los socios impulsores del proyecto.

Además de recuperar la tradición asociada a este tipo de materiales, Govalmavin se desarrollará con tinajas de barro tecnológicas, para lo cual se trabajará en la tipificación del barro y la estandarización del proceso de cocción, con el objetivo de lograr una calidad y características uniformes en las tinajas. Asimismo, se rediseñarán las tapas para faciitar el manejo y la limpieza, y se estudiarán las características que confieren al vino los distintos materiales y técnicas de impermeabilización.

En palabras de Justo Banegas, “no se trata de desplazar ni sustituir el uso de la madera o el acero inoxidable, sino de ofrecer al sector vinícola métodos alternativos que enriquezcan la oferta actual de vinos y permitan a las bodegas españolas mejorar sus posibilidades comerciales, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras”.