En Japón las importaciones de vinos generosos alcanzaron en 2018 los 765 kilolitros, un total de 5,45 millones de euros. Nuestro mayor competidor en este mercado es Portugal con el Oporto, según los datos que ofrece el reciente informe del ICEX El mercado del vino espumoso y generoso en Japón.

El mercado de los vinos generosos es muy pequeño en Japón, especialmente si se compara con los del Reino Unido, EE.UU. e incluso en relación a las importaciones japonesas de vinos tranquilos y espumosos.

En Japón, las importaciones de vino generosos alcanzaron en 2018 los 765 kilolitros y representaron 5,46 millones de euros (686 millones de yenes). Por otra parte, lo anterior supuso una disminución en volumen respecto a 2017, año en el cual se importaron 793 kilolitros, y un aumento en valor respecto a los a 652 millones de yenes de 2017. Pese a esto último, el mercado japonés del vino generoso, incluyendo la importación paralela, tiene una tendencia general decreciente desde 2013.

Pese a lo anterior, los vinos generosos, en especial los de Oporto y Jerez, son conocidos en Japón. Consecuentemente, el principal competidor de España es Portugal, líder indiscutible del mercado, tanto en volumen como en valor, mediante los vinos de Oporto y Madeira, alcanzando cuotas de mercado del 60% en volumen y del 56,7% en valor.

España ocupa el segundo lugar, con cuotas de mercado en torno al 30% en los últimos años. Las cifras de 2018 fueron un 27,1% de volumen y un 24,4% de valor.

Tradicionalmente, de las 30.000 cajas aproximadas de jerez importado casi la mitad se consumían como bebida y la otra mitad como ingrediente para cocinar. Pero esto está cambiando debido a los Spain Bar, que están teniendo auge y son eficaces acercando los productos españoles al público japonés. En ellos es característico consumir jamón y una copa de jerez y, como cada vez hay más locales de este tipo, hay un aumento del jerez como bebida, especialmente del fino y manzanilla.

También hay en Japón un número nada desdeñable de aficionados al jerez y de venenciadores. Estos últimos son interesantes dada la conocida afición japonesa por la ritualidad. Promover la ceremonia del venenciador puede ser una vía para atraer al consumidor japonés. Así, se recomienda promover eventos y actividades que combinen los vinos generosos españoles con comida en lugares más atractivos.

Finalmente, el informe señala la importancia de promocionar los vinos premium, indicando que “en el futuro el mercado de vinos españoles en Japón podría sufrir un serio deterioro si continúa formado casi exclusivamente por vinos de precio bajo y, por tanto, asociado únicamente a este segmento”. También subraya que Japón es un mercado muy competitivo, complicado y exigente, que requiere grandes dosis de paciencia y perseverancia. “Se debe estar dispuesto a invertir el tiempo y dinero necesarios para introducirse en el mercado japonés con la intención de permanecer en él, siempre prestando atención a la importantísima relación con sus importadores, lo que redundará en una relación estable y muy rentable”.