El Acuerdo de Asociación Económica entre la UE y Japón entró en vigor el 1 de febrero de 2019. Las empresas y los consumidores de toda Europa y de Japón ya pueden beneficiarse de la mayor zona de comercio abierto del mundo, ha manifestado la Comisión en un comunicado de prensa. El vino y el aceite de oliva españoles son sectores que se verán beneficiados al eliminarse en las exportaciones derechos de aduanas.

En palabras de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, “Europa y Japón envían un mensaje al mundo sobre el futuro del comercio abierto y justo. Abrimos un nuevo mercado en el que viven 635 millones de personas y que representa casi un tercio del producto interior bruto mundial, lo cual une a los europeos y los japoneses más que nunca. El nuevo acuerdo ofrecerá a los consumidores mayores posibilidades de elección y precios más baratos; protegerá los grandes productos europeos en Japón y viceversa; ofrecerá a las pequeñas empresas de ambas partes la posibilidad de llegar a un mercado completamente nuevo; ahorrará a las empresas europeas 1 000 millones de euros en derechos de aduana cada año y dará un gran impulso a los intercambios comerciales que ya manteníamos”.

“Nuestro acuerdo muestra sobre todo que el comercio consiste en algo más que en contingentes y aranceles, o en millones de unidades monetarias. Consiste también en valores, principios y equidad. Garantiza que nuestros principios en ámbitos como el trabajo, la seguridad, el clima y la protección de los consumidores constituyan el patrón oro a escala mundial. Esto solo sucede cuando se trabaja con los socios más naturales, unidos por la amistad y los valores aunque miles de kilómetros los separen”, asegura Juncker.

Por su parte, Cecilia Malmström, comisaria de Comercio, ha declarado que “este acuerdo lo tiene todo: elimina aranceles y contribuye al código normativo mundial, al mismo tiempo que demuestra al mundo que ambas partes estamos convencidas de los beneficios del comercio abierto. A partir del 1 de febrero, las empresas europeas se benefician de la eliminación de aranceles y de procedimientos aduaneros simplificados. Tanto nuestros fabricantes, proveedores de servicios y empresas emergentes en el ámbito tecnológico como nuestros agricultores tienen motivos para celebrarlo. Al mismo tiempo, estoy orgullosa de haber integrado por primera vez en un acuerdo comercial nuestros compromisos en el Acuerdo de París sobre el cambio climático, así como de haber fijado normas estrictas con respecto a los derechos de los trabajadores y la protección de los consumidores. Se han sentado las bases para un avance importante en nuestros intercambios comerciales, lo que, a su vez, crea puestos de trabajo y reduce los precios. Ahora corresponde a las empresas y las personas aprovechar estas nuevas oportunidades comerciales al máximo. También contamos con que todos los Estados miembros de la UE difundan este mensaje por todas partes”.

El Acuerdo de Asociación Económica elimina la gran mayoría de los 1 000 millones de euros de derechos que pagan cada año las empresas de la UE que exportan a Japón. Una vez que el Acuerdo se aplique plenamente, Japón habrá eliminado los derechos de aduana sobre el 97 % de las mercancías importadas de la UE. El Acuerdo también suprime diversas barreras no arancelarias que vienen de antiguo, por ejemplo al incorporar normas internacionales sobre automóviles. También derribará algunos obstáculos para exportadores clave de alimentos y bebidas de la UE a 127 millones de consumidores japoneses, y aumentará las oportunidades de exportación en otros sectores. El comercio anual entre la UE y Japón podría aumentar en casi 36 000 millones EUR una vez que el acuerdo se aplique en su totalidad.

La UE y Japón han acordado establecer normas ambiciosas en materia de desarrollo sostenible y el texto incluye por primera vez un compromiso específico con el Acuerdo de París sobre el cambio climático.

Elementos clave del Acuerdo de Asociación Económica

Entre los elementos claves relacionados con las exportaciones agrícolas de la UE, el Acuerdo,  eliminará los derechos de aduana japoneses que se aplican a numerosos quesos, así como a las exportaciones de vino (actualmente de una media del 15 %). Además,  garantizará la protección en Japón de más de doscientos productos agrícolas europeos de alta calidad, las denominadas indicaciones geográficas (IG) y la protección de una selección de IG japonesas en la UE.

El Acuerdo también incluye un capítulo detallado sobre comercio y desarrollo sostenible; incluye elementos específicos de simplificación para las pequeñas y medianas empresas; establece estándares muy elevados en materia de trabajo, seguridad, protección del medio ambiente y protección de los consumidores; refuerza los compromisos de la UE y de Japón en materia de desarrollo sostenible y cambio climático, y garantiza plenamente los servicios públicos.

A partir del 1 de febrero, gran parte de otro acuerdo —el Acuerdo de Asociación Estratégica entre la Unión Europea y Japón— también se aplica de forma provisional. Dicho Acuerdo, que se firmó en julio del año pasado junto con el Acuerdo de Asociación Económica, es el primer acuerdo marco bilateral entre la UE y Japón y refuerza la asociación global al facilitar un marco general para una cooperación política y sectorial reforzada así como acciones conjuntas sobre cuestiones de interés común, entre ellas sobre los retos regionales y mundiales. El Acuerdo entrará formalmente en vigor una vez que haya sido ratificado por todos los Estados miembros de la UE.

Próximos pasos

El Acuerdo de Asociación Económica ya está en vigor. Para hacer balance de los primeros meses de aplicación, en abril de 2019 se celebrará en Bruselas la primera reunión del Comité UE-Japón.

En cuanto a la cuestión paralela de la protección de las inversiones, continúan las negociaciones con Japón sobre solución de diferencias en materia de normas y protección de las inversiones, y está programada una reunión de los negociadores principales para el mes de marzo. El firme compromiso de ambas partes es llegar lo antes posible a una convergencia en las negociaciones sobre la protección de las inversiones, teniendo en cuenta su compromiso conjunto por lograr un entorno estable y seguro para las inversiones en Europa y Japón.