Cerca de ocho millones de euros se han perdido en este cultivo hasta el momento. APAG Extremadura ASAJA cifra entre 4.000 y 5.000 las hectáreas de viña en Extremadura que se han visto seriamente afectadas por las tormentas de lluvia y pedrisco en el mes de mayo, causando daños económicos por valor de unos ocho millones de euros.

El presidente de esta organización agraria, Juan Metidieri, se ha trasladado hasta la comarca de Tierra de Barros para continuar con sus visitas a las explotaciones que más dañadas se han visto como consecuencia de las inclemencias climatológicas. En esta ocasión, su análisis se ha centrado en los cuantiosos perjuicios ocasionados por las tormentas en los cultivos permanentes, acudiendo a una explotación dedicada a la viña ubicada en Almendralejo

Metidieri ha reiterado su interés por que sean declaradas zonas catastróficas los términos municipales perjudicados por las intensas lluvias y pedrisco, ya que sus habitantes, dedicados eminentemente a la agricultura y ganadería, están viendo peligrar su sustento.

Campiña Sur, La Serena, Vegas Altas o Tierra de Barros han sido las comarcas donde las tormentas acaecidas en este mes han incidido principalmente en nuestra región, causando verdaderos estragos en cultivos como el tomate, la fruta, el olivo, la vid o los cereales de secano

El dirigente agrario ha mostrado su deseo de que esta vez las Administraciones pertinentes actúen con la celeridad que se merecen los afectados, y no como se procedió con las tormentas de julio de 2016, marcadas por un margen de actuación lento e ineficaz.

En cuanto a los daños en olivar, Metidieri ha indicado que tanto la producción como la madera se han visto afectados, lo que va a repercutir tanto en la presente campaña como en la del año que viene.