Debido a la presión ejercida, la Comisión Europea finalmente tomó medidas el 18 de mayo pasado, para reforzar el dispositivo de protección de los países miembros de la UE contra la eventual introducción y propagación de la bacteria Xylella fastidiosa, una bacteria que ha fulminado buena parte del olivar del sur de Italia. Francia ya tomó medidas en su momento, que ahora deroga en vista de las medidas tomadas desde Europa. rente a este talante, el Gobierno español permanece a la expectativa.

Estas medidas son relativas a la detección y erradicación de la bacteria. La decisión impone, igualmente, directivas en cuanto al traslado de plantas en la Unión, al igual que restricciones en cuanto a la introducción de ciertas plantas en el territorio europeo… disposiciones que han sido juzgadas como “demasiado tímidas” por el parlamentario europeo José Bové, del grupo de los Verdes, quien reclama que se declare en cuarentena total las zonas afectadas por la circulación de material vegetal provenientes de las mismas.

Ya los agricultores españoles, desde ASAJA, pidieron tomar medidas, entre ellas el cierre de fronteras, como hizo el país vecino. El pasado mes de abril, el ministro francés del ramo, Stéphane Le Foll, cerró fronteras a los países que no pudieran demostrar estar libres de la bacteria xylella fastidiosa. Sólo el olivar andaluz aglutina más de 1,5 millones de hectáreas en más de 3.00.000 explotaciones, que generan 20 millones de jornales al año y supone la principal actividad de 350 municipios… eso en Andalucía solamente, y sin contar con que esta bacteria también ataca a cítricos, almendros y viñedo.

A España se le planteó la siguiente disyuntiva, hacer lo mismo que Francia y cerrar fronteras para disminuir la posibilidad de la entrada de plantas infectadas, o esperar a que Europa moviese ficha… y eso se ha hecho. Ahora habrá que esperar a ver cómo ayudan las medidas tomadas fuera. Según ASAJA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en su último informe -finales de marzo-  indica que las importaciones vegetales a la UE revelan que, según los flujos de comercio para 182 géneros de plantas huésped de la bacteria, más de 34 especies pertenecen a los géneros de los cuales se comercializan un millón de plantas anualmente. Además otras 61 especies pertenecen a géneros con flujos de comercio entre 100.000 y 1.000.000 de plantas, y 96 entre 10.000 y 100.000 plantas. Mientras tanto, la bacteria ya ha sido detectada en Córcega en olivos ornamentales en grandes superficies, y en Italia hay 250.000 hectáreas bajo un cordón de protección pese al que ha llegado a la zona de Brindisi, fuera del término acotado, y miles de olivos se están arrancando.