España y Alemania destacan la importancia de que la futura PAC cuente con un presupuesto suficiente para poder hacer frente a los retos sociales, económicos y medioambientales. Han puesto de manifiesto su apoyo a los agricultores y ganaderos mediante la mejora del funcionamiento de la cadena de valor del sector agroalimentario. Han reiterado su disposición a seguir colaborando en materias como la lucha contra la PPA o el bienestar animal.

La ministra de Alimentación y Agricultura de la República Federal de Alemania, Julia Klöckner, y el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, han mantenido el 10 de marzo, en Madrid, un encuentro bilateral, en la sede del Ministerio, en el que han abordado las principales cuestiones de interés bilateral en materia agroalimentaria.

En la reunión, ambos ministros han intercambiado sus puntos de vista sobre la futura Política Agraria Común (PAC). En estos momentos, las negociaciones en el seno del Consejo y del Parlamento Europeo son objeto de un intenso debate. El pasado mes de diciembre los dos países, junto con Francia, firmaron una “Declaración conjunta sobre la PAC en el contexto del Pacto Verde Europeo”, que refleja un considerable grado de consenso en lo que serán las futuras líneas maestras de esta política.

Alemania y España defienden una Política Agraria Común ambiciosa, sobre todo en lo que se refiere a los aspectos medioambientales, que asegure la estabilidad económica de las explotaciones agrícolas y de las zonas rurales, al tiempo que se cumplen las expectativas de la sociedad europea. Ambos países están a favor de una mayor condicionalidad y de la obligatoriedad de los eco-esquemas. Defienden el establecimiento de unas directrices uniformes a nivel comunitario que garanticen una competencia en igualdad de condiciones en toda la UE. Todo ello sin renunciar a la necesaria simplificación de una política que debe ser fácilmente aplicable tanto para los productores como para las administraciones, respetando las respectivas estructuras competenciales de dos estados con claros paralelismos entre comunidades autónomas y länder.

En el transcurso de la reunión, los ministros han analizado las demandas de los agricultores y ganaderos que desde hace meses se movilizan en ambos países para exigir una remuneración justa para sus productos que garantice el futuro de la actividad agraria en Europa. Ambos mandatarios han tenido ocasión de exponer las medidas que sus respectivos gobiernos han puesto en marcha para dar solución a los problemas más acuciantes del sector agrario, en particular para mejorar el funcionamiento de la cadena de valor, y se han comprometido a seguir defendiendo los intereses de los productores en el seno de las instituciones comunitarias.

La reunión ha concluido con la buena disposición de ambas partes para seguir colaborando en las cuestiones fundamentales que sentarán las bases de la agricultura europea del siglo XXI.