Entrevista a la Ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina publicada en el Anuario de Mercados del Vino 2017 .

MVD. ¿Cómo valoraría el año 2017 para el sector del vino?

Isabel García Tejerina (I.G.T.). Sin duda, y al igual que 2016, como un año positivo, tal como muestran, por ejemplo, las cifras de exportación, que alcanzaron aproximadamente 25 millones de hectolitros de vino y mosto, por un valor superior a los 2.900 millones de euros, lo que ha permitido a España consolidarse como el principal exportador mundial.

Año positivo, pero no exento de dificultades. La campaña 2017 ha sido complicada de gestionar para el sector, marcada por una bajada de producción debido a intensas y tardías heladas en las zonas de producción del norte y pedriscos abundantes en la mitad sur. Muchas bodegas se han encontrado con un producto de muy buena calidad, pero con un volumen inferior al demandado, lo que ha supuesto un verdadero reto para atender los mercados y consolidar contratos de largo plazo para tratar de estabilizar precios. Pero el sector ha sabido convertir el reto en oportunidad, aprovechando la situación de vendimias cortas, que también se ha dado en el resto de países grandes productores.

En lo que a mercado interior se refiere, en 2017 se ha confirmado la ralentización de la caída del consumo interior que ya se identificó el año anterior. Hay que trabajar para que esa tendencia de recuperación del consumo se confirme. En este sentido, la campaña iniciada también en 2017 por la Interprofesional del Vino de España, dirigida al mercado interior, debe ser ensalzada y apoyada.

Además, en 2017, INFOVI ha alcanzado su velocidad de crucero, gracias al impulso que en los dos años previos le dimos desde el Ministerio. Se ha convertido en una herramienta que mejora enormemente la información sectorial, facilitando la toma de decisiones de los operadores gracias a las publicaciones mensuales que el Ministerio hace de los datos recabados, lo que contribuye a la transparencia del mercado.

MVD. Recuperar el consumo interno es uno de los grandes retos del sector ¿Tiene prevista alguna acción su Ministerio en este sentido?

I.G.T. Muchas de las actividades que se desarrollan desde el Ministerio van dirigidas a fomentar el consumo del vino, siempre de manera responsable.

Entre las acciones promocionales más importantes destacan los Premios “Alimentos de España”, que se entregan desde el año 2013 y son una importante acción de promoción de productos más representativos, entre los que, por supuesto, está el vino. Su premio pretende dar a conocer los vinos españoles con Denominación de Origen Protegida e Indicación Geográfica Protegida de mayor calidad organoléptica.

Por otro lado, la Unión Europea cofinancia acciones de información y promoción, tanto en el mercado interior como en terceros países. Con estas acciones se pretende reforzar la competitividad del sector agrícola de la Unión y, de forma más concreta, aumentar el nivel de conocimiento de los consumidores sobre las bondades de los productos agrícolas y de los métodos de producción, e incrementar el conocimiento y el reconocimiento de los regímenes de calidad de la Unión, así como fomentar el consumo de diversos productos agrarios. El Ministerio apoya y asesora a las diferentes organizaciones en su acceso a estas ayudas y lo seguirá haciendo de cara el futuro.

Son interesantes también, desde el punto de vista de la promoción a nivel doméstico, iniciativas como las Rutas del Vino, ya que permiten, no sólo conocer la amplia variedad de vinos, sino también la cultura, la naturaleza y la gastronomía de la geografía española.

Y, finalmente, el Ministerio apoya la participación del sector en ferias como, por ejemplo, el Salón de Gourmets, donde creamos un “Túnel del Vino”, en el que cada visitante recibía una guía con los 299 vinos monovarietales, procedentes de 240 bodegas, que podían degustar asesorados por profesionales. Sin duda se trata de una de las actividades del Salón de Gourmets que atrajo a mayor número de visitantes.

MVD. En cuanto a la exportación, ¿cuáles considera que son los mercados con más posibilidades para los vinos españoles?

I.G.T. Como he mencionado antes, España es el principal exportador mundial de vino, constituyendo este hecho un factor esencial para la buena marcha de la economía del sector. Por ello, si fundamental es conservar mercados que se han ganado, no menos importante es abrir nuevos mercados.

Dentro de los mercados consolidados destaca el mercado comunitario, que recibe, aproximadamente, el 75% de nuestras exportaciones. Fuera de la Unión Europea, Rusia es un mercado en expansión, sin olvidar mercados tan atractivos como China, Estados Unidos y Japón. En concreto, el mercado chino muestra una importante tendencia al alza importando vino español, alcanzando cifras en 2016 cercanas al millón de hectolitros y una tasa media de crecimiento del 33% en los últimos tres años.

MVD. Vendemos fuera realmente la marca España en vinos?

I.G.T. Sin duda, el vino es uno de los productos más representativos de la Marca España. Tiene cada vez un mayor reconocimiento fuera de nuestras fronteras, como lo avalan las cifras de nuestras exportaciones que año a año incrementan su valor.

Los datos de la última campaña 2016/2017, indican que el 41% de los vinos de nuestras Denominaciones de Origen Protegidas son comercializados en el exterior. Creo que la identificación de estas producciones con el territorio es la mejor muestra de este reconocimiento a nuestro país como productores de vino. Son los que mejor proyectan, una vez puestos en el mercado internacional, una potente imagen de calidad de nuestro sector, y cuyos principales destinos son países de alto nivel adquisitivo, como Reino Unido, Alemania y Estados Unidos, y con proyección de futuro como China. Desde luego me atrevo en afirmar que, efectivamente, los vinos cada vez hacen más Marca España en todo el mundo.

MVD. ¿Alguna propuesta para mejorar la posición del vino español en su conjunto fuera de nuestras fronteras?

I.G.T. En un contexto internacional en el que aparecen cada vez más países productores, competitivos en precio y en calidad, la mejor estrategia para incrementar las ventas en el exterior es, tal y como está haciendo gran parte del sector, centrar su esfuerzo en la calidad y aprovechar las oportunidades que el Ministerio pone a su disposición para la promoción en terceros países.

Fruto de ese esfuerzo, en el año 2016 se ha alcanzado la cifra récord de 3.992 empresas exportadoras, lo que pone de manifiesto el significativo avance en la internacionalización.

En 2016 y 2017 se han ejecutado más de 5.300 Programas de Promoción en Países Terceros en el marco del Programa de Apoyo al Sector en la Organización Común de Mercados del Vino, con una inversión de 636 millones de euros, buena parte de ellos procedentes de ayuda FEAGA.

Esta línea de Promoción en Terceros Países ha supuesto un cambio importante en las medidas tradicionales de apoyo al sector y ha llegado a convertirse en un elemento clave para mejorar la competitividad e internacionalización de las empresas.

MVD. ¿Cuáles son nuestros puntos débiles en el mercado europeo?, ¿y los fuertes?, ¿qué se piensa hacer al respecto?

I.G.T. Sin duda, nuestra principal fortaleza es nuestra competitividad. Como ya he dicho anteriormente, España es actualmente el primer exportador mundial en volumen de vino y el tercero en valor. De hecho el vino es, entre los principales productos agroalimentarios exportados por España, el que presenta el mayor grado de diversificación de las exportaciones. Y esta competitividad internacional no se apoya exclusivamente en la relación calidad-precio de nuestros vinos, sino también en el reconocimiento que muchas de nuestras denominaciones, bodegas y vinos han conseguido.

¿Puntos débiles? Lógicamente, como en casi todas nuestras producciones y especialmente las que mayoritariamente se desarrollan en secano, la dependencia de las condiciones meteorológicas de cada campaña. Es una evidencia especialmente palpable en las regiones de clima mediterráneo, y en el sector del vino puede conllevar en ocasiones una variabilidad del volumen de las campañas que resulta especialmente complicada de gestionar.

MVD. Esta es su segunda legislatura, ¿cuál ha sido el grado de cumplimiento de las metas que respecto al sector del vino se planteó al ser nombrada ministra por primera vez?

I.G.T. El sector del vino es prioritario en el programa de gobierno del Ministerio. Se trata de un sector estratégico en la economía española, presente en todas nuestras comunidades autónomas y son muchas las familias y los puestos de trabajo que dependen del sector.

En los cuatro años que llevo al frente del Ministerio, han sido múltiples las iniciativas que hemos emprendido para incrementar la competitividad y, si tengo que destacar una, destacaría el trabajo que hemos desarrollado junto al sector para la puesta en marcha de la Organización Interprofesional del Vino español, como elemento aglutinador y base fuerte para una planificación conjunta.

Es importante recordar también que el nuevo sistema de autorizaciones, que entró en vigor en 2016, fruto del trabajo de este Gobierno con otros países productores, ha permitido evitar la liberalización de plantaciones que estaba prevista para finales de 2015.

En 2017 hemos trabajado en una nueva normativa nacional relativa al régimen de autorizaciones de plantaciones de viñedo, que será de aplicación en el reparto que se haga en este año 2018, y que pretende resolver algunas cuestiones que han aparecido en los primeros años de su implantación. Pero el trabajo no cesa, porque de nuevo este año pretendemos mejorar el sistema incorporando algunas novedades aprobadas reciente por la Comisión Europea en el Reglamento Omnibus y que España defendió por su importancia para el sector. Este es el caso de poder establecer limitaciones individuales en las superficies de nuevas plantaciones cuando la demanda de ésta sobrepase a la oferta, con el fin de poder atender a un mayor número de solicitantes, así como la posibilidad de priorizar en el reparto a los jóvenes viticultores ya presentes en el sector y no sólo a aquellos que se incorporen.

Como logro conseguido en este tiempo no puedo olvidar las ayudas concedidas al sector en el segundo Programa de Apoyo al Sector vitivinícola (período 2014-18). 2017 ha sido un año de duro trabajo para poder poner en marcha el Programa de Apoyo al Sector del vino en el nuevo periodo 2019-2023 con el fin de que siga confiriendo al sector estabilidad y capacidad competitiva.

Y, finalmente, en esta relación de las principales metas alcanzadas, creo que es significativa, como ya he mencionado, la puesta en marcha del Sistema de Información de Mercados del Sector Vitivinícola (INFOVI), que ha dotado de los elementos fundamentales para que los operadores y administraciones dispongamos de una completa información del mercado del vino, lo que es una potente herramienta de apoyo para la toma de decisiones.

MVD. ¿Cuáles han sido las medidas más importantes llevadas a cabo por su Ministerio en este sector?

I.G.T. Ya he citado la importancia de la regulación sectorial a través de los mecanismos de la Organización Común de Mercados y en particular del régimen de autorizaciones de nuevas plantaciones y del Programa de Apoyo.

En mi opinión creo que se ha conseguido un importante avance en el equilibrio de la cadena alimentaria gracias a la Ley de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria, porque está contribuyendo a aumentar la eficacia y competitividad del conjunto del sector agroalimentario español, reduciendo el desequilibrio en las relaciones comerciales entre los diferentes operadores de la cadena de valor en un marco de competencia justa. La Ley ha reforzado las posibilidades de actuación de las organizaciones interprofesionales agroalimentarias a través de la ampliación de sus finalidades y de los supuestos de extensión de norma; y lo ha hecho también elevando los niveles de representatividad requeridos para su reconocimiento.

Mediante esta modificación, el Ministerio ha consolidado el papel de estas Organizaciones como instrumentos de vertebración de los diferentes sectores alimentarios para que puedan jugar, por lo tanto, un papel decisivo en el incremento de su competitividad.

En lo que se refiere al sector, la Ley de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas de ámbito territorial supra-autonómico, que hemos puesto en marcha, establece un régimen jurídico complementario al de la Unión Europea para las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) e Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) cuyo ámbito territorial se extiende a más de una comunidad autónoma, prestando una especial atención a los distintos controles a los que se someten los operadores.

La norma regula la titularidad, el uso, la gestión y la protección de las DOP e IGP supra autonómicas con independencia del tipo de producto amparado, así como el régimen jurídico aplicable a su control. Garantiza la protección de las DOP e IGP como derechos de propiedad intelectual por los medios previstos en la Ley y establece la protección de los derechos de los productores y de los consumidores, garantizando el cumplimiento del principio general de veracidad y justificación de la información que figure en el etiquetado de los productos amparados por una DOP o IGP.

MVD. ¿Está el sector del vino concienciado con el cambio climático?

I.G.T. Creo que no solo el sector del vino está concienciado con el cambio climático, sino que cada vez lo están más ciudadanos, trabajen en lo que trabajen, y eso es algo tremendamente positivo. De hecho, recientemente el Gobierno ha lanzado la Plataforma de Acción Climática para que ese deseo de impulsar acción climática se contagie entre toda la población, las empresas, los sectores…

Pero, hablando del sector del vino, es cierto que todos aquellos que dependen de factores meteorológicos en su trabajo, como le sucede al sector agrario, son conscientes del reto que tenemos entre manos. En el caso del vino es especialmente evidente y puede que sea el sector que antes comenzó a estar concienciado, por la estrecha relación que surge entre el incremento de las temperaturas y el desarrollo de la uva en el momento de recolección.

MVD. ¿Cuáles son las medidas que considera se deben aplicar para paliar los efectos del cambio climático?

I.G.T. La lucha contra el cambio climático, es una labor en la que todos tenemos que estar implicados sí o sí. Hay que seguir produciendo, generando desarrollo y empleo, sin perder de vista la sostenibilidad, y adaptándonos a los fenómenos meteorológicos extremos que suceden en nuestro país. Pero sin duda, en los muchos encuentros que mantengo con el sector, sé que están concienciados con ello, y que serán también parte activa de ese movimiento que cada vez implica a más personas en España y que hace, por ejemplo, que vayamos un 10% por delante de nuestros compromisos climáticos con Kyoto II. España, junto a la UE, lidera la lucha contra el cambio climático, y debe seguir siendo así en el futuro.

En particular, en el sector del vino, son múltiples las medidas y las estrategias. Lo importante es que cada viticultor y cada bodega sean conscientes de los efectos del cambio climático y elaboren su estrategia de adaptación. En unos casos serán actuaciones en la viña, desde las más sencillas (formas de conducción, sombreado, manejo del riego), hasta las más complejas (cambio de variedades, cambios de localizaciones de las plantaciones), en otros casos actuaciones en bodega, modificaciones de fechas y condiciones de vendimia, o una combinación de las anteriores. Lo importante es que el sector cuenta con el conocimiento y los medios para hacerlo y, además, con el apoyo a las inversiones que se requieran a través del Programa de Apoyo al sector vitivinícola español.

MVD. Un tema que se está debatiendo en Europa ahora mismo es la Política Agrícola Común ¿Cuál es la postura de España al respecto?

I.G.T. Nuestro objetivo es garantizar la estabilidad y el aumento de la competitividad para nuestros agricultores. La postura de España ha sido y será la que se debate y acuerda en Conferencia Sectorial con todas las comunidades autónomas y será también compartida con otros Estados Miembros con los que trabajamos desde hace meses. Es muy importante crear un frente común que defienda una de las políticas más importantes de la Unión Europea. Contamos con la ventaja del prestigio que el Gobierno se ha ganado a pulso en Europa en los últimos años. España hoy tiene una muy superior credibilidad, tanto ante las instituciones comunitarias como ante nuestros principales socios europeos.

Creemos en una PAC fuerte, adaptada a nuestras necesidades y suficientemente dotada en el próximo marco financiero plurianual, en la que se mantengan las ayudas directas, que dan estabilidad a las rentas de los agricultores. Una posición y un trabajo riguroso que ya ha dado sus frutos, porque frente al escenario de un recorte del 30% y cofinanciación que presentó la Comisión hace unos pocos meses, la propuesta que se acaba de realizar para el Marco Financiero contempla un 3,5% de recorte en las ayudas directas y un 5% en el total.

Dentro del sector del vino, el Ministerio considera como prioritario la continuidad de los instrumentos actuales, Programas de Apoyo y régimen de limitación de superficies, en la futura PAC. Es una posición compartida por todas las Comunidades Autónomas, así como por las organizaciones más representativas del sector, lo que ha permitido que se pueda incluir de forma expresa en la posición española ante la nueva PAC. De momento, las propuestas presentadas por la Comisión parece que así lo contemplan, y por tanto debemos celebrarlo y ser capaces de encontrar su coordinación con el resto de medidas en el Plan Estratégico para la PAC en España.

MVD. ¿Cuáles son a su juicio los retos más importantes del sector vitivinícola para el futuro inmediato?

I.G.T. Pues en el fondo, las que hemos venido mencionando. Desde el punto de vista de la administración, dar continuidad a los mecanismos actuales de la Organización Común de Mercados dotando por tanto al sector de estabilidad tanto en el marco de las autorizaciones de plantación como del apoyo público a sus necesidades de inversión.

Desde el punto de vista económico, consolidar la recuperación del mercado interior, mantener nuestra competencia y presencia en los mercados exteriores incrementando el valor unitario de nuestras ventas y, por otra parte, gestionar una oferta de volumen inestable debido a las circunstancias climatológicas en las que se desarrolle cada campaña.

Y, desde el punto de vista medioambiental, responder al reto del cambio climático, mitigando por una parte el impacto del sector sobre el mismo pero sobre todo optimizando las estrategias de adaptación al mismo, para que no perjudiquen a nuestra actual competitividad.