El pasado 30 de octubre cerca de 40 personas asistieron al desayuno “Gestión de Oxígeno, taponado, embotellado” organizado por Contenidos Económicos Verticales a través de su publicación Mercados del Vino y la Distribución.

Los asistentes, además de escuchar a los ponentes, pudieron debatir a lo largo de la mañana sobre distintos aspectos claves del papel del oxígeno en el vino.

Tras la presentación de las jornadas, realizada por Mónica Muñoz, presidenta de Contenidos Económicos Verticales, que en su discurso de bienvenida remarcó la importancia del I+D+i en el desarrollo y mejora de la competitividad del sector vitivinícola y la importancia de los medios de comunicación en la comunicación del mismo, tomó la palabra el primer ponente: Antonio Tomás Palacios, profesor en la Universidad de La Rioja y director general en Excell Ibérica.

La conferencia de Tomás Palacios versó sobre los marcados de longevidad y envejecimiento en los vinos. Que de forma indirecta es la manera de medir como el oxígeno, o la falta del mismo, ha afectado la evolución del vino y así conocer su potencial de crecimiento. Como remarcó Tomás Palacios, “la finalidad no es poner una fecha de caducidad al vino, ya que esto sería inasumible por el sector productivo, pero si conocer una fecha de consumo preferente o ideal para el consumo hedónico o placentero del vino por parte del consumidor”.

“Conociendo los marcadores, a través de técnicas analíticas o disponibles para cualquier bodega, se puede llegar a una fecha idónea para el consumo de una botella. Además, conocer los marcadores es una forma de control preventivo de la calidad química y microbiológica del vino, que siempre erosiona menos que un tratamiento curativo y puede ayudar a la bodega a optimizar el consumo de sus vinos”.

Su exposición fue muy aclamada por los asistentes y conllevó un largo debate al respecto. Además de una discusión sobre los vinos naturales, hoy en día tan de moda, y el papel de los sulfitos en el sector.

La segunda ponencia corrió a cargo de Marta Arranz, de Vinventions. Su intervención, titulada ¿De qué depende la vida de tu botella de vino?, ahondó sobre la necesidad de cuidar también los tapones, ya que cada botella necesita un tipo de cierre según sus características y un tapón adecuado ayudará a mantener el vino en buenas condiciones todo su ciclo de vida.

Vinventions lleva investigando desde hace más de 10 años sobre el oxígeno y sus consecuencias sobre el vino, y por ello todos sus tapones cuentan con OTR, que significa que la transferencia de oxígeno es predecible y controlable en todas sus botellas.

El ciclo de vida de un vino “lo consideramos cuando pensamos que la botella se va a ser abierta por parte del cliente”, comentó Marta Arranz. “Un vino viejo no es mejor que otro más joven, por ejemplo en los rosados lo queremos como vino del año y no de tres años atrás” continuó. Esto es un ejemplo de cómo se considera el ciclo de vida de un vino, para nosotros el ciclo de vida de un vino es cuando el consumidor abre la botella y, en muchos casos, si la gestión del oxígeno no ha sido buena el vino ya no estará en las condiciones óptimas para su consumo. El vino tiene que durar, su ciclo de vida no se acaba cuando sale de la bodegas sino cuando se abre la botella. Hay vinos que envejecen en años, pero en otros los primeros indicios de envejecimiento se detectan en meses, continúa Arranz. Por ello, consideramos que el tapón es un elemento imprescindible para poder realizar un buen control del oxígeno en todo su ciclo de vida.

Cuándo se compra un tapón hay que pensar en que conserve la identidad del vino, en su calidad mecánica y técnica, en el precio, en el diseño, en su regularidad, en su adecuación al vino, en que tiene que preservar la calidad durante todo el ciclo de vida y la logística.

Para finalizar, Arranz afirmó “quiero decir que, contestando a la pregunta inicial de mi ponencia, la vida de una botella depende del buen control del oxígeno, de una buena gestión en el embotellado y de la calidad y tipo de tapón.”

En tercer y último lugar tomó la palabra el ponente Santiago Benito, profesor titular de la Universidad Politécnica de Madrid, director del Departamento de Química y Tecnología de Alimentos. Su ponencia trató sobre los Marcadores de Longevidad y Envejecimiento, tema sobre el que hizo una extensa y rigurosa exposición, con gran bibliografía. Como conclusión, Benito manifestó que el control de calidad químico y microbiológico deben ser herramientas preventivas y no curativas para permitir la mínima intervención en el vino moderno. Además, mediante el empleo de técnicas y prácticas enológicas es posible reducir de forma considerable el oxígeno disuelto en el vino y el empleo de sulfuroso. Para el autor existe un conocimiento químico en base a marcadores que puede ayudar mucho en el acondicionamiento de vinos según estilos, mercados y distancia en el transporte.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mónica Munóz, presidenta de Contenidos Económicos Verticales.

 

 

 

 

 

 

 

 

Antonio Tomás Palacios, en un momento de su ponencia.

 

 

 

 

 

 

 

Marta Arranz de Vinventions.

 

 

 

 

 

 

 

Santiago Benito en un momento de las jornadas.

 

 

 

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