La industria de alimentación y bebidas pide al futuro Gobierno defender la unidad de mercado, trabajar por una política armonizada y basada en evidencias científicas en nutrición y salud, así como medidas que contribuyan al equilibrio de la cadena en las relaciones comerciales. Además, según FIAB 2018 ha sido un buen año para el sector.

Así se desprende del Informe Económico Anual correspondiente al ejercicio 2018 que la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) ha presentado en la Secretaría General de Pesca, y en el que ha participado Fernando Miranda, Secretario General de Agricultura y Alimentación.

La industria de alimentación y bebidas valora positivamente los datos registrados por el sector en 2018. “Son cifras muy favorables, reflejo de un sector sólido y capaz”, destaca el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo. “No obstante, afirma, se empiezan a vislumbrar síntomas de ralentización y cierta debilidad en el contexto económico global que pueden verse reflejados en las cifras de producción y exportaciones”. Por eso, “desde la industria española de alimentación y bebidas reclamamos medidas concretas que doten de estabilidad y permitan el desarrollo del sector”, ha asegurado García de Quevedo.

En concreto, la industria pide al futuro Gobierno defender la unidad de mercado, trabajar por una política armonizada y basada en evidencias científicas en nutrición y salud, así como medidas que contribuyan al equilibrio de la cadena en las relaciones comerciales. Además, el sector reclama una apuesta decidida por una comunicación activa que impulse el reconocimiento del sector y sus productos, transitar hacia una economía circular y sostenible, que promueva la competitividad industrial y el equilibrio fiscal y que impulse la internacionalización, la innovación y la digitalización del sector.

La producción de la industria de alimentación y bebidas alcanzó un valor de 116.890 millones de euros al cierre de 2018. Por quinto año consecutivo, el sector registra un crecimiento positivo en su producción real, acercándose a la barrera de los 120.000 millones de euros. La actividad de esta industria supone el 3% PIB nacional y representa el 16% del conjunto de la industria española. Además, se mantiene como primer sector industrial de España. De hecho, el sector ha ampliado su valor añadido bruto un 3,4% más que en el ejercicio anterior hasta alcanzar los 30.847 millones de euros.

En cuanto al consumo, el gasto en alimentación superó de nuevo los 100.000 millones de euros en 2018, correspondiendo el 65,8% al consumo dentro del hogar y el 34,2% a la participación de hostelería y restauración.

En 2018, la industria de alimentación y bebidas ha mejorado su dimensión constatando un significativo aumento del 8% en el número de empresas, el mejor registro obtenido en los últimos diez años. Así, la suma de 2.324 nuevas incorporaciones ha permitido consolidar un tejido empresarial más robusto que ya cuenta con un total de 31.324 empresas.

Este importante avance en el número de operadores también se ha reflejado en el progreso de la dinamización del sector, que ha mejorado su estructura empresarial con respecto a 2017 al verse incrementado hasta en un 14% las grandes empresas que corresponden a más de 500 asalariados. La industria de alimentación y Bebidas se situó como proveedor del 21% del empleo de la industria manufacturera. Con un total de 426.300 afiliados en 2018, continuando la tendencia ascendente consolidada en los últimos cinco años.

De esta manera, con una tasa de crecimiento de afiliados del 2,9% con respecto al año anterior, el sector se sitúa por encima de la media de la industria manufacturera (2,7%) y de la totalidad de la industria (2,6%), evidenciando su papel estratégico para el conjunto económico y social de nuestro país.

En cuanto a ventas internacionales superaron los 30.000 millones de euros en exportaciones (30.470M€) en 2018. A pesar de los ratios positivos alcanzados, las ventas al exterior se han visto afectadas por la inestabilidad de los mercados internacionales.

La ralentización de los mercados europeos y las medidas proteccionistas derivadas de la guerra comercial entre Estados Unidos y China se acusa en el comportamiento de las exportaciones extracomunitarias de alimentos y bebidas españoles. Además, no hay que olvidar que los cinco primeros destinos de nuestros productos se concentran en países cuyas economías se han ralentizado como es el caso de Italia o Alemania, sin olvidar el efecto que tiene el Brexit sobre nuestra actividad.

La actividad de la industria en el mercado internacional sigue manteniéndose como pilar de desarrollo para el sector y la economía nacional y ofrece un saldo comercial positivo por valor de 8.025 millones de euros, acumulando así once años de superávit en la balanza comercial.

Como muestra de la competitividad de España en el mercado internacional, nuestro país escala un nuevo puesto en el ranking exportador y se sitúa como la 4.ª economía de la Unión Europea tras superar a Italia.

Dos tercios del total de las exportaciones se destinan a la Unión Europea que se mantiene como nuestro primer socio comercial, encabezado por Francia (4.783M€) y seguido de Italia (3.642M€), Portugal (3.413M€), Reino Unido (2.037M€) y Alemania (1.857M€).

Fuera de la UE, Estados Unidos se destaca como primer destino extracomunitario, alcanzando un valor de 1.728 millones de euros. Le sigue China con más de 1.067M€, Países Bajos (905M€), Japón (848M€), y Bélgica (654M€). Hay que subrayar el significativo avance de Filipinas, quien ha aumentado 8 puestos en el ranking y se sitúa dentro de los 20 primeros países de destino.