La Cumbre del Clima COP 23 de Bonn (Alemania), que ha contado con la participación de 194 países, 9.200 representantes de gobiernos y más de 16.000 participantes, ha sentado las bases para la aplicación del Acuerdo de París y logra mantener el impulso político en la lucha contra el cambio climático. Aunque sin grandes acuerdos todas las miradas están ahora puestas en el Cumbre del Clima COP 23 de Bonn que debe desarrollarse en 2018 en Katowice (Polonia) .

La Cumbre del Clima de Bonn ha sido una cumbre importante para elaborar la letra pequeña del texto y poder así aplicar el Acuerdo de París. No tiene la visibilidad de París, dado su carácter técnico, pero sin lugar a dudas el éxito de Bonn es que se ha demostrado que la comunidad internacional sigue adelante con la agenda climática. En Bonn se ha continuado trabajando para construir el Acuerdo de Paris y no habido retroceso en ninguno de los temas tratados.

Esta cumbre tenía tres objetivos que se han cumplido: avanzar en el Programa de Trabajo del Acuerdo de París que tiene que estar finalizado en 2018; aprobar el diseño y las modalidades del Diálogo Facilitador (Diálogo de Talanoa), que se celebrará el próximo año; e impulsar la agenda de vulnerabilidad de la Presidencia de Fiyi para las poblaciones y estados que más sufren los impactos del cambio climático.

La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), Isabel García Tejerina, en su comparecencia en el Plenario de alto nivel en la Cumbre del Clima de Bonn (COP 23) ha destacado que “España está en la senda de cumplimiento de sus objetivos a 2020, reduciendo nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. Así, el último avance del inventario nos confirma una reducción de las emisiones de un 3,5% respecto a 2015”. España “ha cumplido con sus obligaciones en materia de financiación climática”, ha resaltado García Tejerina. Así, en 2016, la financiación climática pública de España ascendió a 595 millones de euros, con un considerable incremento respecto a 2015 y acercándose al objetivo de movilizar 900 millones anuales a partir de 2020.

La ministra, además, ha puesto en valor que España “está poniendo en marcha medidas para adaptarnos a los impactos del cambio climático en sectores tan vulnerables como el agua y la agricultura”.

García Tejerina también ha recordado que el Gobierno de España trabaja en una Ley de Cambio Climático y Transición Energética, “una Ley de todos, un marco cierto para las Administraciones Públicas, sector privado y sociedad civil que nos permita descarbonizar nuestra economía”. Para su elaboración se está contando con todos los ámbitos de la sociedad: administraciones públicas, sector empresarial y la sociedad civil en su conjunto.

La ministra ha finalizado su intervención hablando de la Plataforma Española de Acción Climática, que “buscará alinear las estrategias empresariales con las acciones gubernamentales para cerrar la brecha de los 2ºC o el grado y medio”, ha subrayado.

Las entidades que se adhieran a la Plataforma Española de Acción Climática trabajarán para afianzar una economía española más innovadora, más competitiva y de bajas emisiones que preserve el medio natural y genere bienestar social, asumiendo una serie de compromisos que incluye el establecimiento de objetivos de reducción de emisiones, el cálculo de su huella de carbono y la suma a la Acción Climática Global de la Convención a través de la plataforma NAZCA, la ventana a la acción climática donde se recogen los compromisos de ciudades y sector privado.

Además, ha valorado positivamente el papel de la Red Iberoamericana de Oficinas de Cambio Climático (RIOCC), cuyo encuentro anual en las Cumbres de Cambio Climático se celebró ayer en Bonn y que puso de manifiesto la cooperación regional en materia de cambio climático. Durante este encuentro se presentó una declaración ministerial conjunta por parte de todos los países miembros de la RIOCC de apoyo al Acuerdo de París y al cumplimiento de la Agenda 2030.

“Nuestra sociedad es la responsable de tomar medidas urgentes para asegurar el bienestar general, la competitividad de nuestras economías y la supervivencia y sostenibilidad del planeta”, ha concluido la ministra su intervención.