La semana del 21 de noviembre se da por finalizada una extensa vendimia en la D.O.P. Jumilla, después de más de tres meses de trabajos. Esta denominación cuenta con un territorio muy amplio de más de 2.500 km2, y abarca dos Comunidades Autónomas: Castilla-La Mancha, en su parte albaceteña, y la zona noreste de la Región de Murcia.

Dado su amplio territorio, y diferentes altitudes, la vendimia en la D.O.P. suele empezar por la parte sur de Jumilla, uno de los municipios más extensos de España con casi 1.000 kilómetros cuadrados. En esta horquilla temporal de tres meses de duración, también influye el ciclo vegetativo de las distintas variedades; las variedades blancas o la Tempranillo en las tintas fueron las más tempranas y su vendimia comenzó a mediados de agosto, tras las famosas Fiestas de la Vendimia de Jumilla.

Durante los meses de septiembre y octubre, se han ido vendimiando el resto de variedades tintas autorizadas en esta Denominación de Origen Protegida; Petit Verdot, Cabernet Sauvignon, Merlot, Garnacha, Garnacha Tintorera y Syrah.

La variedad autóctona de la D.O.P. Jumilla, y que llena de identidad los vinos pertenecientes a este territorio histórico es la Monastrell que representa el 70% del viñedo. Al ofrecer un ciclo vegetativo más largo, se convierte en la última en ser vendimiada, terminando así la vendimia a inicios de noviembre.

Climatología

Conviene subrayar que este año ha sido especialmente húmedo, ya que hasta la fecha se han recogido unas precipitaciones por encima de la media anual de 300 mm, aunque el 2018 también lo fue, veníamos de un 2017 muy seco. Por tanto, ahora mismo la planta tiene una importante reserva hídrica, favoreciendo el correcto desarrollo de la viña especialmente en las fincas de secano.

Hay que recordar que el paso de la DANA causó graves daños en zonas concretas muy localizadas, como la Cañada de Albatana, un paraje en el confluyen los términos municipales de Ontur, Hellín y Jumilla. Por lo general, las lluvias de esos días hicieron descender el grado alcohólico