La directora general de Desarrollo Rural y Política Forestal, Esperanza Orellana, participó en la reunión informal de directores generales de Desarrollo Rural, organizada por la Presidencia maltesa de la Unión Europea los días 23 y 24 de marzo en Malta, para abordar la problemática de los jóvenes agricultores y el relevo generacional en el campo.

En este marco, la directora general ha subrayado la necesidad de analizar qué medidas se pueden impulsar para frenar el éxodo rural y hacer que sea un lugar atractivo para los jóvenes. En este sentido, Esperanza Orellana ha señalado que este reto es una cuestión prioritaria para España, dados los elevados índices de despoblamiento y envejecimiento de la población rural, sobre todo en determinadas zonas del interior del país.

Para hacer frente a esta situación, Orellana considera necesario movilizar todos los instrumentos y fondos europeos disponibles. Asimismo, la directora entiende que las medidas que se tomen deben ir mucho más allá de las ayudas de un determinado pilar de la Política Agrícola Común. A este respecto, Orellana ha manifestado la importancia de aplicar un enfoque integrado que permita actuar sobre elementos diversos como infraestructuras, banda ancha o servicios a la población. El objetivo es aumentar la calidad de vida de los jóvenes en las zonas rurales y que éstas sean lugares donde desempeñar una actividad profesional adecuadamente remunerada, a través de explotaciones competitivas y rentables.

Al mismo tiempo, Esperanza Orellana ha incidido en la innovación, el conocimiento, el asesoramiento y el acceso a las nuevas tecnologías de la comunicación como elementos esenciales para garantizar el relevo generacional en el campo. Además, la directora general ha planteado la necesidad de contar con un diseño de completos “itinerarios integrales” de acceso a la actividad agraria, para que los jóvenes puedan optar, de una manera sencilla, al conjunto de herramientas y apoyos procedentes de los distintos fondos europeos y nacionales. Por último, Orellana ha expresado la importancia de que el relevo generacional sea uno de los elementos centrales en la configuración de la próxima PAC.

A lo largo de estas jornadas, estructuradas en varias reuniones plenarias y grupos de trabajo, los 28 Estados miembros debaten a cerca de la incidencia del reto demográfico en el futuro de las zonas rurales y sobre cómo la PAC puede contribuir al mantenimiento y la fijación de la población. Según datos de Eurostat (2010), prácticamente el 30% de los agricultores de la UE-28 tenían más de 65 años; el 61%, entre los 35 y los 64 años; y los menores de 35 años suponían aproximadamente el 7%. En el caso de España, las cifras son muy similares a las de la media europea.

Entre otras cuestiones, en los grupos de trabajo se han abordado temas como la formación y la transferencia de conocimiento, los diferentes regímenes de ayuda en los Programas de Desarrollo Rural de los diferentes Estados miembros, las necesidades de los jóvenes agricultores y el papel que puede desempeñar la innovación.