La ministra de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, participa en el Consejo informal de Ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea, reunido en Malta, donde ha destacado que, para los países mediterráneos, la adaptación al cambio climático en el contexto de los Acuerdos de París debe prestar una atención preferente a la gestión del agua, la conservación de los suelos, la lucha contra la desertificación, la agricultura y el turismo.

A este respecto, García Tejerina ha explicado que en España tenemos un Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, que ha cumplido diez años. Gracias a la experiencia acumulada en su desarrollo, la ministra ha destacado la importancia de contar con estudios sobre impactos y vulnerabilidad, la necesidad de cooperar con un amplio conjunto de actores públicos y privados, y el valor de la colaboración entre países vecinos, tanto en el seno de la UE como en el ámbito global.

En este ámbito, la ministra ha señalado que el Gobierno de España ha puesto en marcha herramientas como la plataforma española de intercambio de información en materia de adaptación, o los planes PIMA-ADAPTA.

De cara a la revisión de la Estrategia Europea de Adaptación, García Tejerina considera necesario reforzar las políticas europeas y nacionales en campos como la gestión del conocimiento y la capacitación, la coordinación de las acciones, el apoyo técnico y financiero, el fomento de los compromisos y la responsabilidad común. Asimismo destacó la necesidad de priorizar y dirigir financiación adicional de los fondos europeos a las acciones de adaptación.

Por otra parte, García Tejerina ha asegurado que la conexión entre las políticas ambientales y climáticas es evidente y necesaria, y opina que existe margen de actuación para integrarlas en la gestión sostenible de los océanos. En este sentido, España lleva varios años integrando el cambio climático en las políticas sectoriales, incluidos los asuntos marinos y marítimos. Para la ministra, las medidas de protección ambiental de los océanos son la principal herramienta para incrementar su resiliencia frente al cambio climático, contribuyendo a preservar los ecosistemas. García Tejerina también ha comentado que los océanos, además de proveer de recursos a nuestras economías, ejercen de sumidero de gases de efecto invernadero, mitigando el propio cambio climático.