La primera mesa redonda de la I Jornada Internacional : La Comercialización del Vino en un mundo global. España como país receptor, fue ¿Cómo afrontar los distintos países esta oportunidad de nuevo negocio en España? y estuvo integrada por Jaime Lamo de Espinosa, ex ministro de Agricultura (moderador) ; Sebastián Pillado, director comercial de la Embajada de Chile; Nicola Hinder, ministra-consejera de Agricultura para la UE de la Embajada de Australia, y Andrés Van Der Mescht, presidente de la Cámara de Comercio de Sudáfrica. El moderador , Lamo de Espinosa, está convencido que hoy se puede y se debe hablar de España como país receptor

Lamo de Espinosa, ex ministro de Agricultura, destacó el acierto de la Jornada diciendo que “hemos pasado hablando de España como país productor y exportador de vinos muchos años, y esto ha sido en centro de todos los debates. Y de esto hemos ido pasando poco a poco a una situación a la que el mundo del vino importado importa, algo que antes no ocurría, por eso, a mí me parece un enorme acierto. Ya que un país que es un gran exportador de vinos debería ser también un gran importador de vinos. Hemos pasado de un mercado cerrado a un mercado global en la UE y con los años en un mercado global en el mundo. Si nosotros exportamos vinos a China deberíamos de ver con normalidad, con naturalidad que otros países del mundo sean exportadores a España, sin que esto tenga que producir ningún tipo de reacción”.

“El mercado está cambiando –prosiguió Lamo de Espinosa-, por ejemplo, hace años en los restaurantes las mesas estaban prácticamente ocupadas por hombres que bebían vino tinto, en la actualidad están ocupadas en un 50% por hombres, que siguen bebiendo vino tinto, y el otro 50% por mujeres, que en general beben vinos blancos o rosados, es decir las tendencias están cambiando. Y entre las nuevas tendencias está que se quieran probar vinos nuevos, diferentes y por eso hoy se puede y se debe hablar de España como país receptor”.

“Australia es el décimo exportador a la Unión Europea”

Nicola Hinder, ministra-consejera de Agricultura para la UE de la Embajada de Australia, comenzó agradeciendo la invitación y diciendo que, como australiana, se siente muy orgullosa de la tradición vinícola de su país, que se encuentra entre las principales naciones vitivinícolas del mundo y que está orgullosa de pertenecer a este mundo.

Hinder destacó que dentro de sus obligaciones está promover el comercio del vino australiano con el resto el mundo y viceversa. Al respecto dijo que “hace años, la Unión Europea y Australia cerraron un acuerdo para la colaboración en este , ahora mismo están muy orgullosos del acuerdo, ya que ha contribuido a la mejora del sector vinícola, de la actividad comercial del sector y además, por ejemplo, las exportaciones de España hacia Australia desde la firma del acuerdo no han dejado de crecer y esto también es un orgullo para su país.

“Si echamos la vista diez años atrás, -dijo-, las exportaciones de España a Australia se han triplicado. O sea España está en tercer lugar en cuanto a las exportaciones, detrás de Italia y Francia y las variedades que se exportan son muy variadas. Además, el acuerdo no solo está contribuyendo a incrementar las exportaciones entre Australia y Europa, sino que está logrando que la actividad del vino en todo el mundo siga progresando. Por ejemplo, en Australia esta variedad de vinos que Australia es el décimo exportador a la Unión Europea.

”Creemos que España es un mercado que claramente puede crecer”

Sebastián Pillado, director comercial de la Embajada de Chile, comenzó haciendo una pormenorizada historia del vino en su país. “Chile es conocido como uno de los países del nuevo mundo del vino, sin embargo, tenemos una tradición de 400 años: con la llegada de los españoles; después, en el siglo XIX, con los franceses; y en los 70, con la instalación de Miguel Torres en Chile, hubo un cambio en la producción de hacer vino y la introducción de tecnología. A partir de esa fecha, Chile es quinto mayor exportador de vino del mundo en valor y cuarto mayor exportador en volúmen. Chile tiene una tradición larga en la elaboración de vino, pero, al igual que Australia, está muy lejos de todos los mercados internacionales y tenemos un mercado interno muy pequeño (somos solo 18 millones de habitantes) , esto hace que tengamos una tendencia a la exportación casi natural, en todas nuestras industrias somos unos exportadores netos porque es la única forma de plantear algo sostenible en el tiempo y el vino no es una excepción”.

“Otro hito importante en el vino chileno fue en los años 70, cuando se redescubrió la cepa cavernet sauvignon, hoy en día la cepa insigne de Chile, una cepa que había desaparecido en Francia tras la filoxera y se redescubrió” dijo.

Pillado prosiguió su exposición sobre el vino en Chile indicando que su país tiene un 4.400 kilómetros de largo, una extensión de viñedo de 142.000 hectáreas de uva de vino, 75 variedades en total el 74% en tinto. Chile es también un país muy abierto al comercio, cuenta con un total de 26 tratados internacionales de libre comercio con 64 economías que están cubriendo el 85% del producto internacional, con una condiciones muy ventajosas y con aranceles prácticamente cero.

“Chile posee unas condiciones naturales para la producción de vino y agricultura en general. Tenemos una protección natural, el desierto más árido del mundo en el norte, la Patagonia y Antártida en el sur, la cordillera de los Andes en el este y el Oceáno Pacífico en el oeste, o sea que estamos lejos de los mercados internacionales pero muy protegidos de alguna enfermedades que afectan a estos cultivos y así nos hemos convertido en el mayor exportador de fruta del cono sur”.

“La producción y la calidad del vino han evolucionado de forma notable” continuó el ponente.” Las nuevas tendencias en producción hoy en día tienen mucho que ver con las nuevas cepas que se están desarrollando desde Chile y que son, curiosamente, muy antiguas, traídas por los franceses; hoy se quieren recuperar por cultura y patrimonio, de hecho se habla de las cepas patrimoniales de hasta 100 años de antigüedad. Y están teniendo muy buena acogida internacionalmente”.

Respecto a la introducción de los vinos chilenos en el mercado español, Pillado estima que aún es incipiente. “Es un mercado con una presencia baja, y es natural que lo sea, ya que España es un gran país productor, consumidor y exportador de vino, tienen vinos de muy buena calidad, con muy buena relación calidad/precio, con lo cual es muy difícil un posicionamiento. Nosotros queremos posicionarnos con vinos de precio alto y medio, pero no competiremos en otro rango de precios. Hace unos 10 años los grandes mercados para Chile eran Estados Unidos y Reino Unido y en la actualidad es China, en tres años hemos logrado situarnos en primer lugar, ha sido impresionante”.

Centrándose en los asuntos del mercado, Pillado indicó que “en Chile la estrategia de comercialización internacional es público/privada y se apuesta por aquellos mercados que den mayores posibilidades y réditos a los inversores. Los resultados en Corea, Japón y otros países asiáticos han sido extraordinarios. Hoy Chile es el tercer proveedor de vinos de China, un mercado enorme, con una cultura no muy elevada en el consumo de vino, pero que ha tenido un desarrollo muy grande. Nuestro comercio con España y la Unión Europea se rige con un tratado de asociación, a través del cual tenemos todas las facilidades para comerciar, recibimos vinos de España en Chile y los vinos embotellados que exportamos a España el año pasado alcanzaron 1,6 millones, 3,7 millones si se considera también el granel, hemos tenido un crecimiento puntual en los últimos años de 65% anual, debido a la baja producción en España. El 80% del vino de Chile en el mundo es embotellado, aunque el vino a granel tiene su cuota, en Chile se está apostando por el vino de marca, de sus cepas. Creemos que España es un mercado que claramente puede crecer debido a las nuevas tendencias y al turismo, consideramos que con 83 millones los gustos se ampliarán y que, además, la tecnología va a tener un rol fundamental. Estamos apostando por el e-comerce y todas las plataformas online”.

“Para nosotros las grandes superficies también son un obstáculo”

Andrés Van Der Mescht, presidente de la Cámara de Comercio de Sudáfrica, indicó que sus vinos en el mercado internacional son fundamentalmente tintos, aunque también hay blancos. El objetivo de hoy, dijo, es “cómo saco yo contenedores de vinos y los meto en Madrid, entonces lógicamente tenemos obstáculos limitaciones. Lo que ocurre es que el vino, igual que buscar una pareja, es algo muy personal, cada uno tiene su paladar, sus gustos. Y además hoy muchas cosas han cambiado, ahora estamos en manos de guerreros de teclado, que a lo mejor no salen a la luz, pero son influencers, gente muy importantante. Pero nosotros tenemos que buscar el camino, da igual que sea una bodega italiana, francesa… todos tenemos el mismo problema”.

“Hace unos años si en Valladolid pedías un vino de Cáceres te querían matar, pero hoy eso ha cambiado mucho. Antiguamente se bebía en el bar y en cambio ahora cada vez más se recibe en nuestra casa y queremos mostrar algo diferente, que además marida estupendamente con el queso o con el … también hay mucha pijada en el mundo del vino, pero nosotros tenemos que navegar en esas aguas para » introducir nuestros vinos. Los vinos del Nuevo Mundo son espectaculares pero necesitamos una plataforma para entrar. Para nosotros las grandes superficies también son un obstáculo. El vino importado no es mucho más caro, no lo es, es mucho más caro porque la tienda quiere rendir dinero por metros cuadrado de superficie de estantería, y por no tener rotación incrementa el precio de los vinos importados. Y llega a España un sudafricano y me dice ¿oye quién se está forrando? Y yo le digo yo no”.

“Entonces tenemos que conocer –prosigue Van Der Mescht- como funciona la distribución y desde mi Cámara estamos estudiando otras maneras de entrar. Hemos visto que en España hoy en día esta siendo importante como influencer el Círculo del Vino, han crecido y cada día hay más, y es ahí, en esos lugares, dónde la gente aprende sobre vino, sobre los precios. Los vinos sudafricanos los encuentro muy de vez en cuando, tengo que ir a una tienda especializada y el coste es mucho más elevado. Si lo encuentro en una gran superficie el precio también es superior a lo que debería costar y para eso compro un vino español, que por ese precio lo encuentro mucho mejor. Yo aconsejo a los que quieran entrar en España buscar otras vías de distribución distintas que las tradicionales, porque en esas vías mueres. Y cada año se ve bodegas que lo intentan y desaparecen, y lo intentan otra vez y se vuelven a desaparecer. El único camino ha sido el de los australianos, que han traído la cola amarilla (yellow tail), que ves en todas las estanterías y que nosotros no hemos sido capaces de hacer. Tenemos que buscar nuevas fórmulas y a la vez hablar con las grandes superficies para ver si están dispuestos a apostar”.


André Van Der Mescht, Sebastián Pillado, Nicola Hinder y Jaime Lamo de Espinosa.