Investigadores del Instituto de investigación y formación agraria y pesquera de Andalucía (Ifapa), en Córdoba, y del Instituto de la Grasa (CSIC), en Sevilla, han identificado variedades de olivo con alto contenido de vitamina E.

Tras analizar 126 ejemplares que obtuvieron del cruce entre olivos de aceituna ‘Picual’ y de ‘Arbequina’, han hallado que algunas producen aceites con muy alto porcentaje de esta sustancia, beneficiosa para el sistema cardiovascular. Los expertos sostienen que el aceite extraído a partir del cruce de esos dos tipos de olivo cultivado, los más extendidos comercialmente a escala mundial, mejoraría el efecto beneficioso para el organismo.

El trabajo constata también otros dos factores que influyen en la presencia de vitamina E, considerada por la Fundación Española del Corazón como una de las de más incidencia en la salud cardiovascular por su efecto anti-oxidante. Por un lado, se ha comprobado que el efecto del clima es más potente en las variedades con mayor porcentaje de vitamina E y, por otro, a medida que madura la aceituna disminuye el contenido de ese nutriente.

La investigación, ejecutada a lo largo de una década, eligió dos de 96 variedades de olivo, todas dentro de Olea europaea subsp. europaea. Entre ellas, las 36 de la colección nuclear, que representan el mayor porcentaje de diversidad genética de la especie. Los científicos habían analizado previamente la presencia de vitamina E en esas 96 variedades, comprobando que lideraban esa característica las llamadas ‘Llumeta’, ‘Megaritikki’ y ‘Dokkar’. Finalmente, seleccionaron las dos que cuentan con más hectáreas cultivadas, la ‘Picual’; y la que se halla representada en todos los países productores, la ‘Arbequina’.

El estudio, que comenzó en 2006, supone el punto de partida para el registro final en la Oficina comunitaria de variedades vegetales, paso previo a obtener la licencia que permita comercializarla. El Ifapa ha participado junto a la Universidad de Córdoba en la inscripción de tres con anterioridad. La posibilidad de que la variedad de alto contenido en vitamina E termine utilizándose en la agricultura industrial también dependerá del buen resultado de otras características agronómicas, como por ejemplo la tasa de crecimiento o la resistencia a enfermedades, de forma que la rentabilidad sea suficiente.