La Asociación Española de Enoturismo (AEE), a través del Instituto del EnoTurismo de España, y en partenariado con el Tourism Innovation Lab (TIL), promoverá nuevos productos para lograr rentabilidad y un mejor posicionamiento internacional.

A la reunión ejecutiva celebrada el pasado 29 de mayo con el objeto de rentabilizar inversiones de los emprendedores y mejorar el posicionamiento del enoTurismo de España en los mercados globales, asistieron altos representantes de bodegas, alojamientos, asociaciones y rutas del vino activas. Junto a ellos, expertos del TIL-George Washington University y del TIL-España (Universidad Complutense de Madrid, Universidad de Valencia y Universidad de La Coruña).

A juzgar por los resultados, el esfuerzo promocional realizado desde 2000 por las administraciones públicas y otras entidades en materia de gobernanza, promoción y comercialización del enoTurismo de España ha sido insuficiente o ineficaz, según la AEE, y manifiesta que  “hay que analizar qué ha fallado y qué nueva hoja de ruta conviene trazar”.

En las Líneas Estratégicas 2016-2020 de la Asociación Española de Enoturismo (AEE) se planteó, desde el comienzo, la necesidad de un cambio de paradigma, con contenidos clave de Gestión del Conocimiento (investigación, educación-formación e innovación). En este nuevo escenario las acciones de marketing han de basarse en la calidad de la oferta (sostenible, innovadora y orientada a las expectativas del consumidor), y en el conocimiento del cliente-turista. Parece además inaplazable la internacionalización del enoturismo cuando en España se ha alcanzado la cifra de más de 80 millones de turistas extranjeros, manifiesta la AEE.

El desarrollo del turismo está promoviendo la especialización de los productos ante una demanda cada vez más segmentada y exigente.  La AEE cuestiona la visión tradicional de oferta/producto, y promulga un enfoque centrado en el turista/cliente. El mercado se ha transformado en un mercado de demanda, y ello obliga a reinventar la estrategia del marketing turístico en general.

En ese contexto, y para el enoturismo español, la decisión fue unánime entre los asistentes a esta reunión de la AEE: Comenzar a crear productos enoturísticos innovadores de un marcado carácter cultural, en los que se resalten los valores singulares de los destinos asociados al cultivo y producción del vino.