Cómo en muchos de los casos las administraciones sólo intentan poner soluciones en marcha cuando puede ser tarde para hacerlo. En el caso del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente son muchos los casos en que sus respuestas llegan tarde, mal o, incluso, nunca. Es ahora, y no hace unos meses cuando ya era algo previsible y que se debía conocer desde fuentes ministeriales, cuando los directores generales de Producciones y Mercados Agrarios, Fernando Miranda,  y de Industrias Agroalimentarias, Fernando Burgaz, del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, se han reunido con representantes de Cooperativas Agroalimentarias para analizar la situación del sector del vino antes de la próxima vendimia e intentar dar una adecuada salida a las producciones muy altas de la campaña añaterior.

En este sentido han subrayado la importancia que para el Ministerio tiene contar con el apoyo responsable de quien produce el 70% del vino y mosto español, para realizar una adecuada planificación de la producción que pueda encontrar salidas en el mercado. 

Han recordado que la Reforma del vino de 2008 acordó la eliminación de las medidas de regulación de mercado financiadas con fondos comunitarios, por lo que “es el momento de que el sector tome el relevo y sea el responsable de gestionar sus producciones y tomar sus propias decisiones”, en particular, con vistas a la próxima campaña, en la que la elevadas existencias de la presente campaña pueden suponer un problema para la comercialización de los productos de la nueva cosecha.

También han destacado la colaboración del Ministerio, que  está promoviendo el encuentro del sector vitivinícola para avanzar en la constitución de una organización interprofesional del vino, que permita alcanzar acuerdos y decisiones entre las que deberían entrar la regulación y planificación de la producción. 

Asimismo, han añadido que se está trabajando con el sector en “sentar las bases de las Organizaciones de Productores orientadas a la mejora de la comercialización del vino”, y se continúa trabajando en las líneas del Programa de Apoyo al sector del vino que puedan en definitiva mejorar la competitividad del sector. 

En ambos casos, Miranda y Burgaz han insistido en la “necesidad de que exista un compromiso efectivo por parte del sector para poner en marcha ambos tipos de organizaciones”.