El Consejo Asesor de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía (CGA) en sesión celebrada el 6 de junio decidió por unanimidad, reconocer la excelente labor profesional que vienen realizando los Consejos Reguladores de las siete DOPs de la provincia de Córdoba.

Igualmente acordó recomendar, en base al conocimiento científico y siguiendo la pauta de consumo que aconseja la dieta mediterránea, la utilización de dichos productos agroalimentarios tanto a nivel doméstico como en el ámbito de la hostelería y la restauración.

La Cátedra de Gastronomía de Andalucía tiene entre sus objetivos potenciar la gastronomía andaluza en sus vertientes más tradicionales y de máxima calidad. En este sentido, los alimentos genuinos y reconocidos por su calidad tienen un papel fundamental en la gastronomía andaluza y merecen nuestro apoyo y reconocimiento.

Sin desmerecer otros productos tanto locales, como incorporados recientemente a nuestro amplio elenco gastronómico andaluz, las Denominaciones de Origen Protegidas (DOPs) de toda Andalucía son elementos vertebrales, e insignias del trabajo bien hecho y la calidad alimentaria. De ellos, la provincia de Córdoba presenta la mayor densidad en dichas DOPs, con productos de máxima calidad diferenciada, como los vinos y vinagres de Montilla-Moriles; aceites de oliva virgen extra de Baena, Lucena, Montoro-Adamuz y Priego de Córdoba); y los jamones y paletas ibéricos de Los Pedroches. Esta calidad además, está amparada en todo el territorio de la Unión Europea (UE) y pugna por ser elemento diferenciador a nivel mundial, pese a los intereses comerciales de grandes marcas y otros alimentos de consumo más global.

Dado que la gastronomía de nuestra provincia no se entendería sin la aportación de los alimentos de máxima calidad diferenciada que se elaboran en sus distintas comarcas.