En el día de Europa tanto Eurocommerce como Asedas subrrayan que, en un escenario cada vez más competitivo y globalizado, el fomento de la competencia es una apuesta que se juega en varios escenarios principales, como son la política digital, las relaciones comerciales en la cadena agroalimentaria y las políticas de sostenibilidad y la puesta en marcha de la economía circular.

Para estas organizaciones el desarrollo de una política digital europea debe incluir la creación de un entorno normativo equilibrado para todos los canales de la distribución. La importancia del canal físico en alimentación así lo indica: el gasto de los europeos en alimentación online se encuentra en torno al 5% frente al 50% en sectores como los viajes, los libros o la música. Eurocommerce identifica a la distribución como uno de los primeros y más influyentes sectores en su contribución a la transformación digital en un concepto que va mucho más allá del comercio electrónico en sí mismo. Por lo tanto, el reto de los próximos años será reforzar el desarrollo digital a la medida de las demandas de los consumidores haciéndolo compatible con las condiciones de competencia y las ventajas que aportamos al sector comercial europeo.

Al mismo tiempo, manifiestan, que la competitividad no puede entenderse sin el reconocimiento del valor de los beneficios y la aportación de cada uno de los eslabones de la cadena agroalimentaria, incluyendo la distribución. Por tanto, desde las Asociaciones europeas se trata de promover una legislación que facilite la construcción del diálogo e incentive las relaciones estables, mejore la competitividad para todos. La anunciada propuesta normativa del Comisario de Agricultura, Phil Hogan, en esta materia es una incógnita que el comercio europeo espera despejar cuanto antes.

Otro de los retos del sector de la distribución será poner en marcha la economía circular. Para que el sector siga profundizando en logros reales en materia de sostenibilidad es necesario una normativa flexible, adaptada a los diferentes modelos de negocio y acciones basadas en iniciativas voluntarias con la implicación de todos los actores de la cadena. En esta línea, es necesario aportar soluciones viables a los problemas relacionados con la eficiencia energética y el ecodiseño, según Asedas.