La Federación Española del Vino (FEV) considera preocupante el anuncio realizado hace unos días por el ministro británico de Economía, Phillip Hammond, de aumentar los impuestos al vino en línea con la inflación y cree que esa medida no haría más que empeorar la situación de incertidumbre para las empresas vitivinícolas que operan con el Reino Unido desde que se anunció el Brexit en 2016.

Para el director general de la FEV, José Luis Benítez, se trata además de una medida “injusta y discriminatoria” que convierte al sector del vino en uno de los más afectados por el Brexit ya que, según ha informado el propio ministro, el incremento impositivo solo afectaría al vino y no a productos como la cerveza, la sidra o los espirituosos, que cuentan con una mayor producción local. “La subida penalizaría fundamentalmente a los consumidores y a las empresas exportadoras de países como el nuestro, para las que Reino Unido es uno de sus principales mercados (cuarto destino en valor y quinto en volumen)”, ha señalado Benítez.

El director de la FEV ha destacado que este anuncio agrava la incertidumbre generada por el Brexit para las bodegas españolas y que ya ha tenido efectos directos como la fuerte devaluación de la libra y el consiguiente encarecimiento de los productos europeos, que han repercutido en las exportaciones de vino. Solo durante los ocho primeros meses de 2018, las ventas de vino español a Reino Unido se han reducido un 12,9% en volumen y un 2,3% en valor con respecto al mismo periodo del año pasado.

Por todo ello, desde la FEV se ha circulado un documento interno a los socios para ayudarles a prepararse y adoptar decisiones y medidas en el caso de que en marzo de 2019 nos enfrentáramos a un “Brexit duro”, con la idea de minimizar en la medida de lo posible perturbaciones sobre su actividad con Reino Unido, identificando una serie de factores clave en su operativa y propuestas de acción para cada uno de ellos.

Buenas noticias para el acuerdo entre la UE y Japón

En contraposición a lo ocurrido con el Reino Unido, el sector vitivinícola español y europeo ve con optimismo la reciente aprobación por parte del Comité INTA del Parlamento Europeo al acuerdo de asociación económica entre la UE y Japón, que permitirá eliminar aranceles y barreras al comercio en este mercado, así como generar nuevas oportunidades de negocio.

Aunque se trata solamente del primer paso para la aprobación definitivo del acuerdo, desde el sector se pide a los eurodiputados que ratifiquen esta decisión ante el plenario el próximo mes de diciembre y agilicen su implementación. Actualmente, Japón es el quinto destino para las exportaciones de vino europeo y el 12º para el vino español, por lo que la puesta en marcha del acuerdo a comienzos de 2019 se ve como una gran oportunidad para ganar cuota en un mercado de especial importancia dentro de la región asiática.