Javier Pagés, Presidente de la Federación Española del Vino (FEV), comenta EN EXCLUSIVA para Mercados del Vino y la Distribución cuál es la situación del consumo de vino en un contexto global, qué opinión le refiere la imagen de marca en el sector y cómo visualiza la atomización del cluster vitivinícola español.

Javier-PagesMercados del Vino y la Distribución: ¿Qué datos de consumo de vino hay en España?

Javier Pagés: Dos son las fuentes principales de datos; por un lado, los que resultan del balance de producción, intercambios y usos conocidos, cuyo resultante es el “consumo aparente” y, por otro, están los datos de los estudios o paneles, que siempre han sido más bajos. El OEMV,  una fundación creada por la FEV pero al servicio de todo el sector y de la que estamos muy orgullosos, presentó los datos de estos dos tipos de análisis en la Asamblea General de la FEV, y vimos que, aún con las discrepancias de método entre los distintos datos, nos dan un  consumo de 9,5 millones de Hls como máximo. Esto supone que seguimos bajando a un ritmo del 3% anual. Los mismos datos nos indican que el canal Alimentación ha pasado a ser mayoritario en volumen frente al canal Horeca. En esto nos vamos asimilando al comportamiento de otros países europeos, aunque la gran cuota del on-trade en España está plenamente justificada por la importancia del turismo en nuestro país.

MVD: ¿Y del vino español fuera de nuestras fronteras?

JP: En comercio exterior tenemos la parte positiva del comportamiento del sector y, aunque se producen fluctuaciones coyunturales, las ventas de vinos embotellados y las exportaciones de vinos con mayor valor añadido tienen un comportamiento positivo. Este es uno de los objetivos que tenemos: incrementar el valor unitario de nuestras ventas. La promoción del vino en países terceros parece que interesa mucho, pero algunos especialistas indican que es mejor salir de algunos mercados por no ser buenos.

MVD: ¿Qué presupuesto para la campaña de promoción de consumo del vino se tiene este año?

JP: Lo primero matizar que la campaña “Quien Sabe Beber, Sabe Vivir” es informativa y no de carácter promocional. Con respecto al presupuesto, hay que señalar que se trata de una campaña de tres años que abarca desde septiembre de 2012 a septiembre de 2015. Supone
una inversión de tres millones de euros en estos tres años, el 20% de este dinero y los impuestos totales los pagamos los solicitantes, es decir, la Conferencia de Consejos Reguladores (CECRV) y la FEV. El resto es subvencionado por la Comisión Europea en un 60% y
en un 20% por el Magrama. La campaña está limitada a los mensajes y actuaciones autorizados por las autoridades sanitarias. Nos parecía muy necesario agotar este espacio de comunicación porque no queríamos ceder ni un milímetro en la legitimidad que tiene nuestro producto.

Sabemos que hemos hecho el 100% de lo que podemos en este marco reglado, contando con la aprobación y refrendo de la autoridad en cada mensaje lanzado. Esta campaña se ha entendido por parte de todo el sector como el primer paso de futuras actuaciones.

«La campaña ‘Quien Sabe Beber, Sabe Vivir’ es informativa, no de carácter promocional. Se trata de una campaña de tres años que abarca desde septiembre de 2012 a septiembre de 2015 y supone una inversión de tres millones de euros trienales»

MVD: ¿Y qué presupuesto tiene el sector para esta promoción?

JP: El sector cuenta con un presupuesto que podría alcanzar los 100 millones de euros, ya que en el Plan Nacional de Apoyo se han previsto 50 millones de euros anuales de aquí a 2018, y esa cantidad es el 50%. Sin embargo, no se llega a poder ejecutar la totalidad de este presupuesto y esto es algo común a los tres mayores exportadores de vino que representan el 88% del capítulo comunitario asignado a este gasto. Hay una voluntad de optimizar el uso de los recursos públicos y de revisar algunos requisitos que desincentivan.

MVD: La imagen de marca importa mucho en el sector del vino y no parece que haya ninguna unidad a nivel nacional. ¿Qué puede hacer la FEV en este sentido?

JP: Sí que hay unidad en el tema de la marca. Todos los bodegueros estamos de acuerdo en que las marcas son privativas de cada uno de sus propietarios y un bien de propiedad transferible, con un valor, etc. En la reunión de la Asociación de Juristas de la Viña que tuvo lugar
recientemente en Malpica de Tajo (Toledo) se reiteró este valor de las marcas en el vino. Creo que hay unidad y, sobre todo, ha quedado muy claro por la doctrina del Tribunal Supremo.

Otro tema distinto es que el mecanismo de autorización previo de etiquetas pudiera, en algunos casos, dar pie a ciertos abusos e interferir en el libre uso de las marcas, pero la Ley es clara y todo el sector está de acuerdo en el derecho de uso simultáneo de marcas en varias D.O.

MVD: ¿Existe alguna posibilidad de unir esfuerzos en un sector que parece tremendamente atomizado tanto desde las D.O, como desde el punto de vista de la comercialización?

JP: La fragmentación del sector del vino parece inherente al producto y la estructura económica del sector está condicionada en gran parte al modelo de producción y a la tradición. No está en nuestras manos intervenir, nuestro cometido como FEV es facilitar las condiciones para mejorar la rentabilidad de las bodegas. El tema de la dimensión no está siendo discutido en nuestra organización. Nuestra vocación es representar a bodegas pequeñas y medianas, pues si lo comparamos con otros sectores más concentrados, todos somos pymes en el vino.