La consejera autonómica garantiza que «ningún euro de fondos europeos» que llegue a Andalucía quedará sin utilizar. Además anuncia, en su primera comparecencia en comisión parlamentaria, que Andalucía y Murcia harán un frente común por el Pacto del Agua, que Andalucía contará con una Ley de Economía Circular y que entre sus retos estás una PAC fuerte.

La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, Carmen Crespo, se ha fijado en su primera comparecencia en comisión parlamentaria el reto de que «ningún euro procedente de fondos europeos» se quede sin utilizar durante la legislatura que acaba de arrancar.

Bajo las premisas del diálogo y la generación de empleo, la acción de la Consejería va a permitir «abrir las ventanas del cambio en la Junta de Andalucía». Una nueva etapa en la que se busca mayor eficacia, eficiencia y favorecer sinergias, de ahí la integración de la Consejería de Medio Ambiente en la de Agricultura bajo los parámetros de la «racionalización, la coordinación y el ahorro».

La consejera ha colocado en la «cúspide» de la toma de decisiones que afectan a la nueva Consejería la Política Agrícola Común (PAC). El incremento de las exigencias medioambientales que se debaten actualmente en el futuro de la PAC post 2020 han influido en la decisión de una integración que «permitirá avanzar en el desarrollo sostenibles que defendemos».

Con la unión de ambas consejerías se reduce el número de cargos y el ahorro según la consejera se estima en 772.776,61 euros. Aunque se mantienen todas las Direcciones Generales, ya que las considera fundamentales para el desarrollo del área.

El nuevo Gobierno andaluz ya ha tomado medidas que considera benefician al sector agrario como el inicio de los trámites para la supresión del Impuesto de Sucesiones y Donaciones. «Las dificultades no van a impedir que el nuevo Gobierno andaluz trabaje por los andaluces», ha indicado Crespo.

Reunión con el Ministro Luis Planas

La consejera ha repasado su actividad en los primeros días en el cargo, comenzando por la reunión del pasado 30 de enero con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, con quien abordó aspectos fundamentales como la futura Política Agrícola Común, el acuerdo de pesca con Marruecos o la necesidad de abordar un Pacto del Agua.

Crespo ha recordado que el «sector agrario» es «clave» en el tejido económico, social y territorial, pues supone una fuente de empleo, fija población al territorio y supone el 8% del PIB andaluz y el 10% del empleo. La «extraordinaria» fortaleza exportadora se puede sintetizar en un dato: el valor de los productos exportados de enero a noviembre de 2018 (9,748 millones de euros) representa el 22% del total nacional.

Asimismo, la consejera ha destacado el compromiso de formular dentro de los cien primeros días de mandato un Plan Estratégico para mejorar la competitividad en agricultura, ganadería, pesca y desarrollo rural. Esta planificación, impulsada por el propio presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, prestará «especial importancia» al fomento de la investigación y la innovación, el impulso de la formación y el apoyo al relevo generacional. Además, el Gobierno andaluz se reafirma en la intención de trabajar en la simplificación administrativa y la eliminación de trabas regulatorias.

Una PAC fuerte, simplificada y adaptada al territorio

Con respecto a la PAC post 2020, Crespo ha hecho hincapié en que «esta Consejería defenderá los intereses de Andalucía en las futuras negociaciones» tanto a nivel nacional como europeo y para ello ha pedido la colaboración con las organizaciones profesionales agrarias y las cooperativas con las que mantendrá una primera toma de contacto.

«Nunca se me podrá reprochar haber silenciado la voz de Andalucía» en la lucha por «una PAC fuerte, simplificada, adaptada al territorio y que respete los derechos históricos». Igualmente, Crespo ha anunciado el compromiso de continuar y mejorar el actual Programa de Desarrollo Rural (PDR) (2014-2020) con una mayor ejecución para que «ni un solo euro de los fondos europeos quede sin utilizar y reportar beneficios para nuestra comunidad».

Ello supone implementar «mayor diligencia y celeridad» escuchando siempre al sector y al medio rural. «El apoyo a los jóvenes agricultores va a ser una línea de acción prioritaria para esta Consejería», ha agregado. Al igual que la lucha contra el despoblamiento en el medio rural será otra prioridad y así será abordada junto a las demás administraciones.

A modo de ejemplo, la consejera facilitó los datos ejecución relativo a obras hidráulicas en el ejercicio 2018, alcanzando el 84% la partida autofinanciada, pero solo el 21,5% la de Fondos Feder o el 22% la del canon de mejora.

A lo largo de su alocución, Crespo ha expuesto su deseo de «mejorar las oportunidades de las mujeres rurales y apoyar su incorporación a la actividad agraria», eliminando posibles discriminaciones y poniendo en marcha el nuevo Registro de Explotaciones Agrarias y Forestales de Andalucía, que servirá para unificar el censo de Titularidad Compartida de Explotaciones Agrarias. Consciente de que el futuro pasa por la innovación, desde el Gobierno andaluz «se reforzará la actuación de investigación del Ifapa (Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera), en un marco de diálogo con agricultores, ganaderos y la universidad”.

Vinculado al problema de la gestión de residuos, la Consejería impulsará la Ley Andaluza de Economía Circular, «con el objetivo de favorecer la implantación progresiva de un modelo de desarrollo más sostenible y la apertura al sector productivo a nuevas oportunidades de negocio».

Desarrollo Sostenible en primera persona

Con independencia de la denominación oficial de la Consejería, «tienen sus señorías delante a la consejera de Medio Ambiente», ha señalado Crespo, sin eludir los importante retos que en la materia se plantean a lo largo de la legislatura. La estructura existente, secretario general y cuatro direcciones generales, se mantiene.

La pasada legislatura se aprobó en el Parlamento andaluz la Ley de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía, una ley que recibió el respaldo unánime de todos los grupos. Este Gobierno será el encargado de desarrollarla y ponerla en práctica. «Ya he dado instrucciones para contar cuanto antes con un nuevo Plan Andaluz de Acción por el Clima», ha expuesto la consejera.

En los próximos meses, se llevará al Consejo de Gobierno el acuerdo de inicio del procedimiento de elaboración del Decreto regulador de la Comisión Interdepartamental de Cambio Climático y se completarán los trámites para la entrada en funcionamiento de la Oficina Andaluza de Cambio Climático. Este mes iniciaremos los contactos con la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresa y Universidad para la constitución de la Red de Observatorios de Cambio Climático de Andalucía y se empezará a trabajar también en la regulación del Consejo Andaluz del Clima.

El Sistema Andaluz de Emisiones Registradas, el Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones y el Registro de huella hídrica de productos servicios y organizaciones son otros retos marcados. De hecho, la consejera ha recordado que se encuentra a la espera de respuesta por parte de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribero, para mantener una reunión. «Andalucía no puede esperar. El Gobierno de la Nación ha de sacar adelante aún el Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, pero en los próximos presupuestos autonómicos serán los primeros que incorporen las perspectiva climática en su elaboración».

Por otra parte, la titular de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible apostó por impulsar la Ley Andaluza de Economía Circular para «favorecer la implantación de un modelo de desarrollo más sostenible y respetuoso con el medio ambiente».

Cumbre sobre el agua

Almería celebrará una cumbre sobre el agua con la Comunidad de Murcia en la que participarán los presidentes de ambas regiones. El blindaje del trasvase Tajo-Segura o la necesidad de retomar los trabajos para alcanzar un Pacto Nacional del Agua que garantice los recursos a todas las cuencas, pero de forma especial a las más deficitarias, se pondrán sobre la mesa.

Además, la Consejería está trabajando ya en un Borrador del Reglamento del Ciclo Integral del Agua de Uso Urbano y en breve se comenzará a trabajar en la revisión de los Planes Hidrológicos y de Gestión de Riesgo de Inundación de las Cuencas Mediterráneas, Tinto-Odiel-Piedras y Guadalete-Barbate.

Crespo ha reconocido las «carencias en infraestructuras del agua» que el actual Gobierno andaluz pretende corregir. Por último, Crespo ha recordado que será necesario un esfuerzo en transparencia en la gestión del canon del agua, de forma que su gestión repercuta en su totalidad en infraestructuras necesarias, y no como ha venido sucediendo.