Tres informes demuestran que la mujer va ganando cada vez más presencia en el sector agrícola y vitivinícola. Así, un reciente estudio en Euskadi concluye que el peso de la mujer en la agricultura, crece, paralelamente a la edad. Por otra parte, la D.O. Valdeorras constata que, la presencia de la mujer en la denominación es cada día mayor. También un estudio de la Comisión de Agricultura de la UE abunda en este hecho en todas las explotaciones agrarias europeas.

En Euskadi, según el informe publicado por el FEGA, en el ejercicio 2016, hubo un total de 8.331 personas beneficiarias de las ayudas directas europeas, de las cuales 3.193 eran mujeres y 5.138 hombres, es decir, las mujeres eran el 38,32% del total. Además, las mujeres percibieron, de media, un importe de 2.684 euros mientras los hombres alcanzaron los 4.712 euros, es decir, el importe medio de las mujeres era un 40% inferior al de los hombres.

Analizando el peso de la mujer en función del estrato de edad, podemos comprobar que entre los beneficiarios menores de 25 años, en Euskadi hay sólo 43 personas pero de ellas sólo hay 5 mujeres, es decir, apenas suponen el 11,6%. Entre los perceptores de 25 y 40 años, hay un total de 681 personas, 523 hombres y 158 mujeres, es decir, las mujeres suponen un 23,20%. En la franja entre 40 y 65 años, hay un total de 4.569 perceptores, 2.914 hombres y 1.655 mujeres, es decir, un 36,22% son mujeres y finalmente, en la franja superior a los 65 años, con un total de 3.038 perceptores, hay 1.633 hombres y 1.375 mujeres, es decir, las mujeres ya suponen un 45,26% del total.

En conclusión, el peso porcentual de las mujeres en la agricultura crece conjuntamente con la edad y reflejo de ello es que mientras los más jóvenes de 25 años suponen un 11,6% mientras se llega a alcanzar un 45% entre los mayores a 65 años.

Valdeorras cada vez más mujeres

Las mujeres ganan, paulatinamente, protagonismo en el sector vitivinícola valdeorrés, aunque las cifras oficiales evidencian que aún queda mucho por hacer para lograr la igualdad. Tan sólo el 5% de las 43 bodegas amparadas por el sello de calidad del Consello Regulador cuentan con una mujer como máxima responsable y en el Pleno de este organismo, su máximo órgano decisorio, se sientan dos mujeres frente a siete hombres. El porcentaje aumenta cuando hablamos de viticultoras censadas dentro del territorio amparado, ya que éste se sitúa en el 43,27% (531 en total).

Más allá de lo que puedan indicar estas cifras, diversas mujeres que ocupan posiciones de responsabilidad en el sector de vino de Valdeorras, coinciden en señalar que éstas han contribuido a lo largo de la historia, de un modo silencioso, a hacer del territorio amparado por la D.O. lo que es hoy en día. “Tradicionalmente, eran las mujeres las que se ocupaban de las labores del campo, que principalmente eran de subsistencia, y también de los cuidados de la vid”, destaca Araceli Fernández (en la foto que acompaña el artículo), gerente y socia de Godeval. “El vino sí lo hacía el hombre” –añade María Teresa Núñez, propietaria de la bodega que lleva su nombre- “y puede que la poda también, pero de todos los demás trabajos del vino se ocupaban las mujeres”.

Una de las mujeres que hoy hace del vino su modo de vida es Odra Rodríguez, viticultora de Larouco. Cree que, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, hoy ellas hacen de todo en el campo vitivinícola. “Si hay que podar, podamos; y si hay que andar con el tractor, andamos”, apostilla. Araceli Fernández, señala que “es importante” que cada vez más mujeres “perciban como atractivo” el mundo del vino “como posible modo de vida”

Crece el número de mujeres en la agricultura europea

El departamento de agricultura y desarrollo rural de la Comisión Europea ha publica un artículo sobre la mujer en la agricultura y, aunque reconoce que es más un oficio masculino, también señala que el número de explotaciones dirigidas por mujeres crece. Los datos más recientes disponibles (de Eurostat, 2013) sugieren que, en promedio, alrededor del 30% de las explotaciones agrarias de la UE son administradas por una mujer.
Es alentador, dicen desde Europa, que la proporción de mujeres agricultoras esté creciendo, aunque lentamente: en 2005, alrededor del 27% de las explotaciones de la UE-28 eran propiedad de mujeres, y la mayor parte del crecimiento provino de la ampliación de la UE desde 2004, con los países del este generalmente tienden a tener más explotaciones propiedad de mujeres que las del oeste.
El tamaño promedio de la finca manejadas por mujeres es de 6,4 hectáreas, menos de la mitad de las 14,4 hectáreas para granjas manejadas por hombres. Y en términos de producción por explotación, a las mujeres agricultoras también les va mucho menos bien que a sus contrapartes masculinas: algo menos de 12.000€ en 2013 en comparación con casi 40.000 € . Esto refleja el hecho de que las mujeres agricultoras controlan mucha menos tierra (12%) que los hombres: 61% (el 28% restante de la tierra está en manos de “entidades legales”, como empresas). Estas variaciones son mucho menos pronunciadas en los países más nuevos de la UE, donde en promedio las mujeres cultivan alrededor de 3,4 ha en comparación con 6 ha para los hombres.