La Ruta del Vino de la Manchuela, que se encuentra en proceso de certificación ante ACEVIN, presentó el pasado viernes en Madrid toda su oferta enoturística. El presidente de la Ruta, Pedro Antonio González Jiménez, destacó el valor de este producto como nexo de unión de todas las potencialidades turísticas de una comarca que abarca 87 municipios de Cuenca y Albacete.

Incardinada entre los ríos Júcar y Cabriel, se encuentra la comarca de La Manchuela, un tesoro de la cultura vitivinícola española que abarca 87 municipios del sudeste de Cuenca y el nordeste de Albacete. El territorio de La Manchuela se encuentra repleto de riquezas patrimoniales, culturales y medioambientales, como los yacimientos arqueológicos de Iniesta o los espectaculares paisajes de las Hoces del Júcar y el Cabriel, estos últimos, además, próximos a ser declarados Reserva de la Biosfera por su incalculable valor; lo que conlleva que existan en él numerosas potencialidades turísticas.

Con el propósito de establecer una sinergia entre todas ellas que dé lugar a un importante desarrollo económico de la comarca, se constituyó formalmente en 2017 –aunque el proyecto lleva ocho años fraguándose– la Asociación Ruta del Vino de la Manchuela, presidida por Pedro Antonio González Jiménez, que en solo dos años ha conseguido casi un centenar de socios, de los cuales un 75% son de carácter privado.

“Esta participación del sector privado demuestra el convencimiento que existe en la comarca de La Manchuela sobre la importancia de este producto y cómo puede ser realmente transformador en nuestra sociedad y generar riqueza y empleo”, explicó el pasado viernes González Jiménez ante los medios congregados en la presentación de la Ruta y sus productos en la Oficina de Promoción Turística de Castilla – La Mancha en Madrid.

La Ruta del Vino de la Manchuela actualmente se encuentra en proceso de certificación ante ACEVIN, la cual espera conseguir en junio para ser la tercera Ruta del Vino de Castilla- La Mancha, y cuenta con el apoyo de 26 ayuntamientos, la D.O. La Manchuela y de numerosas asociaciones. Además, en su oferta turística están integradas 13 bodegas, 39 alojamientos, 9 restaurantes, 4 oficinas de turismo, 2 empresas de turismo activo y una enoteca.

“Estamos convencidos de que, con este producto, vamos a poder romper algunas barreras. Necesitamos que el turismo pueda ser un motor de cambio para nuestra comarca. Queremos atraer turismo de calidad para ella y estamos convencidos de que tenemos potencial para hacerlo. Queremos que vengan a disfrutar de un paquete turístico de enoturismo, alojamientos y hostelería que hasta entonces no estábamos en condiciones de poder ofrecer porque estábamos haciendo cada uno la guerra por nuestra cuenta”, declaró González Jiménez.