Las previsiones que se hacen desde California para los precios de la uva de vinificación en 2013 se inclinan porque seguirán siendo altos este año, aunque se sabe que deberían estabilizarse algo tras dos años de fuertes ascensos vinculadas a la escasez de las cosechas mundiales, y en buena medida a la situación que han sembrado las bodegas. Éstas, han creado unas condiciones poco a poco que a la larga pueden perjudicar a los productores californianos.

Unos contratos abusivos y una demanda centrada en las mismas variedades han creado una suerte de monocultivo varietal en la zona. Si bien todo se basa en la pura ley de la oferta y la demanda, parece que hay detrás todo un estudio y una guerra silenciosa entre productores y bodegas. De momento las cosas pintan en tablas, con unos precios que se han ido salvando, unos precios que las bodegas pueden aguantar y tiene contentos a los productores… pero, ¿hasta cuándo se sonstendrá la situación? ¿Han movido ya ficha las bodegas?

Desde la Allied Grape Growers, la Alianza de productores de uva californianos, se está instando a practicar la moderación en la siembra para reducir la posibilidad de una sobreproducción en determinadas variedades que lleve a precios más bajos para los productores, quienes están sujetos, además, a las condiciones abusivas desarrolladas durante los últimos años en los contratos firmados con las bodegas compradoras, que han regulado desde la obligación de plantar la variedad en función al interés de la bodega (lo que llevará a una futura reducción de su precio) hasta, incluso, la obligatoriedad de renunciar al derecho de retención de la producción hasta el pago completo. Así, los productores de uva californianos se ven ahora doblemente atados a la voluntad de las bodegas.

Los resultados de los estudios dedicados a la venta en viveros durante 2012, que representan aproximadamente el 90 % de las ventas de vid en California, sugieren que se vendieron cerca de 24 millones vides de uva de vinificación el año pasado en California, lo suficiente para plantar entre 27.000 y 36.000 ha., dependiendo de la densidad de plantación, las mayores ventas de vid en los últimos años. Casi dos tercios de todas las cepas vendidas (62 %) eran variedades tintas, y cerca de un tercio (39 %) variedades blancas.Por lo que se refiere a las variedades tintas, Cabernet Sauvignon encabeza la lista de ventas con un 25 %, seguido de Pinot Noir (10 %) y Zinfandel / Primitivo (6 %). Para los blancos, Colombard francés (13 %) fue la variedad más vendida, seguida de Chardonnay, con el 10%.

Pero lo preocupante de verdad llega cuando se miran las variedades más vendidas en los años anteriores: en 2011 Moscatel de Alejandría seguido por Cabernet Sauvignon; en 2010, Cabernet Sauvignon y Chardonnay, en este orden; por lo que se refiere a 2009, Chardonnay y Cabernet Sauvignon; y en 2008 Pinot Noir y Chardonnay… la cosa está clara. Además, los resultados del estudio también señalan otro dato inquietante para los productores… donde más plantación nueva se produjo en estos años correspondió a la “zona alta” de precios de los vinos californianos.

Moscatel de Alejandría y Colombard se plantaron más en las regiones vitivinícolas de mayor valor (sobre todo el Valle de San Joaquín). Pinot Noir, a su vez, fue plantada principalmente en las regiones de vinos de alta gama, como Napa, Sonoma, y ??Santa Bárbara. Primitivo y Chardonnay se plantaron sobre todo en las regiones de gama media, como Monterey, Mendocino, y Paso Robles.??De momento los productores no creen que el sector de la uva en California se encuentre saturado ni que exista un exceso de plantación de determinadas variedades, aunque sí se ve que la tendencia es precisamente ésa, de modo que se quiere echar el freno y prevenir en lugar de curar. Si la tendencia que ahora se aprecia continuara en los próximos años, un exceso en la oferta no sería para nada descartable, con lo que la batalla entre productores y bodegueros se inclinaría del lado de éstos últimos.???