La vendimia 2017 se generaliza en todo el territorio de la Denominación de Origen Rías Baixas. Todas las bodegas de las cinco subzonas (Condado do Tea, Ribeira do Ulla, O Rosal, Soutomaior y Val do Salnés) avanzan en las tareas de recolección y confirman las excelentes perspectivas de cosecha gracias a que la meteorología acompaña y la uva presenta un perfecto estado higiénico sanitario.

A 8 de septiembre los registros del Consejo Regulador suman ya 20.172.429 kilogramos de uva recogidos, de acuerdo con las comunicaciones ofrecidas por las bodegas al Órgano de Certificación y Control. Se trata de una vendimia anticipada, dadas las condiciones meteorológicas de esta primavera-verano, que han causado un adelanto del ciclo vegetativo de la vid y de la maduración de la uva. La estabilidad climatológica de estos días ha facilitado hasta ahora que las tareas se desarrollen de forma ordenada y tranquila. Se estima que el grueso de la cosecha se complete durante la presente semana y la próxima.

El director técnico del Consejo Regulador, Agustín Lago, explica que la uva presenta “un estado fitosanitario prácticamente perfecto y unos parámetros enológicos muy prometedores”, según los datos obtenidos por los 26 auditores/veedores que Rías Baixas moviliza durante estas jornadas. Estos profesionales se responsabilizan del seguimiento de la vendimia en las bodegas y los viñedos, así como los transportes de la uva, y aseguran el cumplimiento de las normas recogidas en el pliego de condiciones.

Es la tercera campaña en que la Denominación de Origen emplea este sistema de auditoría, que se caracteriza por “permitir al veedor auditar en profundidad del trabajo que se desarrolla en bodega y garantizar el origen y la trazabilidad en todas las fases de la elaboración del vino, así como el cumplimiento de la normativa vigente”. Agustín Lago manifiesta que “el sector está plenamente profesionalizado y comprometido con la excelencia, lo que facilita el trabajo de los auditores y redunda en la calidad de los vinos”.

El director técnico del Consejo Regulador recuerda que “las primeras partidas de uva se han destinado a la elaboración de los vinos espumosos, luego se han incorporado a la recogida las variedades blancas y, por último, se vendimiarán las uvas tintas”. Además, Lago destaca como singularidad de Rías Baixas que “la vendimia se hace íntegramente a mano, en cajas normalizadas con 20 kilos de capacidad, y la uva se procesa antes de 24 horas para garantizar en todo momento su conservación y buscar la máxima calidad”, describe.

El Informe de Estimación de Cosecha elaborado por el Servicio Técnico del Consejo Regulador señalaba que la vendimia de este año podría rondar los 37,6 millones de kilos, lo que supone un 12% más que los 33.404.961 kilos de la cosecha de 2016. El incremento se debe a las condiciones meteorológicas de una primavera seca y cálida, que se tradujo en la ausencia de enfermedades y plagas. Además, salvo algunos viñedos de las subzonas de Ribeira do Ulla y Condado do Tea, no se produjeron incidencias relevantes por las heladas de finales de abril.