La European Federation of Origin Wines (EFOW) a la que pertenece la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV), valora positivamente la voluntad mostrada estos días por la Comisión Europea y por el Parlamento Europeo de ayudar a los productores europeos que están haciendo frente a la subida de impuestos aduaneros estadounidenses tras el caso Airbus, pero pide tanto a las instituciones europeas como a las de los distintos países que pongan en marcha, con urgencia, medidas de apoyo efectivas que permitan contrarrestar la pérdida de cuota de mercado en un destino clave para las exportaciones.

EFOW acoge con beneplácito la aprobación por parte del Parlamento Europeo de una resolución que pide medidas para aliviar las consecuencias para la agricultura europea de la decisión de la OMC sobre la disputa de Airbus y las propuestas del Comisario Hogan sobre la ayuda a la promoción en los programas de apoyo nacional del vino. Sin embargo, EFOW cree que esto sigue siendo insuficiente y que se necesitan medidas concretas a corto plazo. Es esencial que los Estados miembros interesados ​​tomen medidas concretas para ayudar al sector a hacer frente a las medidas de represalia de los Estados Unidos.

Los miembros de EFOW solicitan a la Comisión que modifique la legislación europea lo antes posible para permitir a los Estados miembros liberar fondos de promoción para los productores de vino afectados. Alientan al ejecutivo europeo a lanzar una campaña promocional en los EE.UU. Y a seguir buscando una solución negociada para poner fin a este conflicto.

El presidente de EFOW, Bernard Farges, señala que “la viticultura europea es una víctima colateral de un conflicto en el que no estuvo involucrado. Los Estados Unidos son el principal mercado de exportación para vinos de denominación; tener que enfrentar aranceles al 25% «ad valorem» es un verdadero desastre para los productos que representamos. En respuesta a esta situación, esperamos una respuesta concreta y rápida de las autoridades nacionales, para compensar las pérdidas sufridas por los productos afectados por esta guerra comercial, y de la Comisión Europea para establecer acciones promocionales específicas en los Estados Unidos y otros mercados «.

Por su parte, el presidente de CECRV, David Palacios Algarra, considera que “la necesidad de que España apruebe medidas urgentes es imperiosa. La preocupación de nuestras bodegas y denominaciones de origen es enorme. Y más aún la incomprensión del conjunto del sector por tener que sufrir pérdidas significativas para sus negocios a consecuencia de un conflicto en un sector (el aeronáutico) que nada tiene que ver con nuestra agricultura ni con el vino. Pero lo que de verdad importa y urge es evitar un daño muy importante a un sector que genera prosperidad y empleo en muchas zonas rurales de nuestro país”.