No todas podían ser buenas experiencias gastronómicas este verano; pero lo que no esperábamos es que ésta fuera una de ellas.

El restaurante Sea Grill del Hotel Puente Romano de Marbella no solo es un mal restaurante, sino que tiene el peor servicio de mesa que he tenido la desgracia de sufrir en todo un periplo veraniego.

restaurante sea grill puente romano

El idílico lugar que ocupa nos invita engañosamente a instalarnos en él, para después arruinar cada minuto de nuestra estancia.

Desde el comienzo la recepción del comensal se muestra prepotente salvo que vengas precedido de un título de príncipe árabe o algo similar, una vez instalado en la mesa, el servicio es lento y poco profesional, yendo los camareros de un lado a otro sin dirección de sala que se observe. Los platos fríos y en algún caso crudos, el vino caliente y picado, los precios de ambos (comida y bebida) fuera de toda racionalidad para lo que estamos viendo.

En resumen, ni Marbella ni el Hotel Puente Romano se merecen un restaurante como ese. Créanme si les digo que nunca tuve peor experiencia en un solo servicio.